Karina Kulik es la nueva presidente de AMRU

Karina junto a su hija Lucía

Karina es nieta e hija de apicultores. Se crió en una granja autosuficiente en la zona rural de Palmitas (departamento de Soriano), con sus abuelos, que eran inmigrantes rusos. Continuó trabajando en el campo y tuvo la posibilidad de estudiar y especializarse en el exterior y así concretar su aspiración de elaborar productos de la colmena.

Pudo también darles la posibilidad a sus tres hijos de que estudiaran, por lo que debió trasladarse la ciudad de Fray Bentos, capital del departamento de Río Negro, que ofrecía el acceso a estudios secundarios avanzados.

Es allí donde, en los primeros años de la década del 90, instala el emprendimiento familiar denominado Apiarios Mardalú (deriva de los nombres de sus hijos: Martín, Danilo y Lucía). Con el tiempo, la empresa logró afianzarse y actualmente cuenta con distribuidores en todo el país. Además, expandió sus servicios a la elaboración de productos de apiterapia que Karina utiliza en el consultorio que posee en la ciudad de Montevideo, para ayudar a quienes acuden a ella para aliviar algún dolor físico.

La presidente de la Asociación de Mujeres del Uruguay (AMRU) cuenta que su vínculo con la organización se inició en 1995, cuando “estaba participando de un stand en la Exposición Rural del Prado y una de las integrantes de AMRU me contó acerca de la asociación; me generó curiosidad, me interesé en conocer más e ingresé como delegada del departamento de Río Negro”.

Hoy día, su familia, su emprendimiento y el rol al frente de AMRU completan su vida y le dan impulso para concretar nuevos objetivos. A nivel personal, “deseo que mis hijos salgan adelante y ver crecer a mis nietos —ya tengo a mi primer nieto Simón—. Por otra parte, ser la presidente de AMRU es muy fuerte, porque vi sus inicios y actualmente quedan pocas mujeres de esa época. Por eso, una de las tareas que nos proponemos es reivindicar el objetivo principal de la asociación: apoyar a las mujeres vinculadas con el medio rural y a sus familias, es decir, retomar aquella senda que nos habíamos trazado hace muchos años. Queremos sacarla adelante, buscar a aquellas mujeres rurales que están precisando que se les tienda la mano, integrarlas y que sepan que en AMRU pueden encontrar a una organización que las respalda”.