COPROFAM participa en Consulta Regional para elaborar las directrices voluntarias sobre sistemas alimentarios y nutrición
La COPROFAM participó, ayer y hoy (28 y 29), junto con las organizaciones que conforman la Alianza para la Soberanía Alimentaria, en la Consulta Regional para la elaboración de las Directrices Voluntarias sobre Sistemas Alimentarios y Nutrición, celebrada en la ciudad de Panamá.
El encuentro reunió a organizaciones y movimientos sociales de América Latina y el Caribe, representantes de gobiernos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), el sector privado y organizaciones internacionales para la construcción del documento marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Nutrición, que se presentará para aprobación en 2020.
Antes de este evento, el Mecanismo de la Sociedad Civil (MSC) del Consejo de Seguridad Alimentaria de las Naciones Unidas (CSA) en América Latina y el Caribe se reunió, el día 27, para revisar el Borrador Cero de las Directrices, proponer ajustes y adiciones de demandas de la agricultura familiar, campesina e indígena.
El MSC presentó una propuesta para redactar y ajustar las dimensiones de la estructura del documento (Documento de visión de directrices de MSC), considerando como puntos centrales de las directrices:
(i) la gobernanza de sistemas alimentarios sostenibles y saludables;
(ii) la protección y regeneración de la naturaleza en los sistemas alimentarios; (iii) el modos de producción, empleo e intercambio en los sistemas alimentarios;
(iv) la salud y bienestar,
(v) cultura, relaciones sociales y conocimiento.
Esta propuesta de la sociedad civil contribuye a una comprensión integrada de los sistemas de alimentación y nutrició,n y puede proporcionar políticas y acciones con resultados sistémicos y sostenibles. La inclusión de la perspectiva de los derechos humanos, prevista en las Constituciones de varios países, puede ayudar a lograr los objetivos, ya que el documento no es vinculante y se caracteriza como soft law.
La COPROFAM participó en el debate subrayando la necesidad de vincular las acciones previstas a otros marcos normativos aprobados por la ONU, como el Derecho Humano a una Alimentación y Nutrición Adecuadas, el Decenio de la Agricultura Familiar, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Derechos de los Campesinos y Pueblos Indígenas, con el objetivo de integrar acciones actualmente dispersas en varias políticas propuestas bajo la CSA y aprobadas por la ONU. Otra propuesta fue incluir la agenda de los Sistemas de Alimentación y Nutrición en espacios regionales, como REAF.
Específicamente, se guiaron los siguientes temas:
– Inclusión de la participación social en los principios y en todo el proceso de implementación de las Directrices, incluido el monitoreo y la evaluación de acciones y políticas;
– La coordinación de actores y políticas y / o la integración de acciones entre las partes (PMA, FAO, FIDA, sector privado, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil);
– La creación y / o mejora de políticas públicas con asignación presupuestaria adecuada y disponible;
– La inclusión de la juventud rural en todo el proceso de implementación;
– Consideración de los derechos de las mujeres rurales en su totalidad (así como de los productores de alimentos y reproductores de conocimientos y culturas);
– La salvaguardia y / o promoción de sectores contra los acuerdos comerciales internacionales, como el Acuerdo de Asociación Estratégica entre el MERCOSUR y la Unión Europea;
– La agroecología como forma de vida y producción sostenible, destacando las experiencias exitosas en este marco;
– Reconocimiento y reproducción de sistemas dinámicos tradicionales;
– La interacción entre el conocimiento tradicional (empírico) y el científico para la producción de información;
– Superar una visión estrictamente biológica al considerar la alimentación y la nutrición;
– Y que las políticas estén protegidas de conflictos de intereses, con el objetivo de fortalecer las acciones y políticas para la agricultura familiar, campesina e indígena.
Las partes consideraron además que la inclusión de los derechos humanos y la reforma de los sistemas alimentarios actuales es de suma importancia para lograr los ODS, bien como que la toma de decisiones debe adaptarse a las realidades locales y que las acciones de sostenibilidad deben estar estrictamente vinculadas a la cultura y la agrobiodiversidad.
Las contribuciones de las partes en América Latina y el Caribe se incluirán en los resultados de las consultas regionales en África, Asia, América del Norte y Europa, para la presentación posterior de una nueva versión del documento de Directrices voluntarias, que se negociará en marzo de 2020 para aprobación.

Fuente: Comunicación CONTAG – Lívia Barreto


