Vence el plazo para postular proyectos a la convocatoria Somos Mujeres Rurales

El 1 de febrero vence el plazo para que grupos de mujeres rurales presenten proyectos productivos o sociales y cuenten con financiamiento no reembolsable para su ejecución, en el marco de la convocatoria Somos Mujeres Rurales realizada por la Dirección General de Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (DGDR-MGAP), y del Instituto Nacional de la Mujeres, del Ministerio de Desarrollo Social (Inmujeres-Mides).

Pueden presentarse a esta convocatoria organizaciones, grupos o colectivos de 5 o más mujeres de por lo menos 18 años, preferentemente radicadas en el medio rural o directamente vinculadas a la actividad agropecuaria.

Según se informa en el comunicado divulgado por las instituciones convocantes, las propuestas deben estar orientadas a contribuir a procesos de desarrollo rural sustentable con inclusión social. Los proyectos pueden ser Iniciativas productivas o de prestación de servicios para la producción; o propuestas centradas en experiencias de promoción de la participación, capacitación en derechos e incidencia de las mujeres en el territorio.

El apoyo económico destinado a los proyectos seleccionados tendrá como monto mínimo 25.000 pesos y como monto máximo 105.000 pesos (aproximadamente entre 675 y 2.830 dólares al tipo de cambio promedio de la fecha).

El monto total disponible para esta convocatoria es de 3.200.000 pesos (unos 87.000 dólares), financiándose proyectos y jornadas técnicas de acompañamiento hasta cubrir la totalidad del monto disponible. Se apoyarán al menos 20 iniciativas y se reservarán al menos 500.000 pesos para el financiamiento de proyectos de incidencia.

En la primera edición de Somos Mujeres Rurales obtuvieron financiamiento 29 iniciativas que involucraron a 270 mujeres por un monto de dos millones de pesos, mientras que en la segunda edición, se aprobaron 34 proyectos llevados adelante por 253 mujeres, por un monto total de tres millones de pesos.

Somos Mujeres Rurales es un fondo concursable que financia iniciativas para el desarrollo rural sustentable con una visión de género y ejecutadas por productoras o mujeres vinculadas a la producción agropecuaria, que apunta a fortalecer las estrategias del Estado por construir un Uruguay con inclusión social.

Según fundamentan las entidades convocantes, “las desigualdades de género que se identifican en el medio rural hacen de las mujeres rurales una población con la cual es necesario trabajar para el logro de un desarrollo rural. Las mujeres rurales afrontan desigualdades que se expresan en brechas demográficas en la presencia de mujeres y varones en el medio rural y en los predios agropecuarios, diferencias significativas en el acceso a la tierra y a las políticas de apoyo a la producción, así como en el acceso al mercado de trabajo. En consecuencia, las condiciones de vida de las mujeres rurales constituyen un desafío de trabajo para la institucionalidad agropecuaria y para la institucionalidad de género”.

Tres experiencias y la visión de sus protagonistas
En Sauce, Canelones, funciona un grupo de mujeres apicultoras que se presentó al llamado “Somos Mujeres Rurales” en su primera edición. Su proyecto fue aprobado y recibieron un financiamiento de 100.000 pesos. Además de comprar materiales para trabajar, propusieron capacitarse en la producción de polen.

El grupo, que está conformado por cinco mujeres y funciona desde el año 2010. Se llama “Alternativas en casa”. Desde hace años las mujeres se dedican a la apicultura en forma individual, pero como grupo han realizado actividades de capacitación en productos orgánicos para cura de las colmenas y han trabajado en la organización de la feria de productos apícolas en la Fiesta del Árbol, en Sauce. Se reúnen una vez al mes y funcionan en el ámbito de la Sociedad Fomento de Productores de Villa Nueva de Sauce.

Su objetivo era incorporar la cosecha de polen a su producción, y demandaron la asistencia técnica que les aportó saberes para entender el proceso. Además necesitaban unas trampas especiales para colocar en las colmenas. El grupo investigó qué tipo de trampa es la más adecuada. También necesitan un secador, ya que si el polen no se deshidrata fermenta rápidamente.

Formar un grupo fue muy significativo para estas mujeres. “Esto te fortalece enormemente; y como cuestión de género, porque siempre parece que los hombres son los que saben más, hacen más o pueden más; y esto nos da para mostrar que valemos y podemos llegar a hacer cosas igual o mejor que los hombres”, dice Ana, una de las integrantes del colectivo.

Por su parte, un grupo de mujeres de Paso de los Mellizos, en el departamento de Río Negro, llevó adelante una iniciativa de producción bajo invernáculo y huerta orgánica. Luego de un proceso de evaluación, Huerta “El Gourmet”, como se llama este proyecto, fue una de las propuestas aprobadas.

Lucía Margarita González participa en el proyecto. Es ama de casa y productora familiar. Tiene tres hijos. El grupo está conformado por seis mujeres que trabajan en un predio de la Escuela Nº 11 de la localidad. Con el apoyo de Somos Mujeres Rurales y el apoyo de los vecinos plantaron zapallitos de tronco, tomates, repollo, morrones, albahaca, acelga, perejil, orégano, porotos, chauchas, lechuga y rúcula. “La idea es tener un sustento porque dentro del grupo hay madres solteras que tienen hijos a cargo. Es para demostrarle a la sociedad que las mujeres podemos salir adelante sin tener un compañero, mostrar que como mujeres podemos trabajar igual que los hombres, ganar nuestro dinero y salir adelante con nuestro proyecto”, afirmó Margarita.

Además de colaborar con el comedor de la escuela, proyectan elaborar pastas con los productos obtenidos de la huerta. Como tienen un predio bastante grande para trabajar, el proyecto está pensado como invernáculo, huerta y chacra. A su vez, la escuela cuenta con árboles frutales y las mujeres no descartan la posibilidad de capacitarse para hacer dulces y conservas. También piensan vender plantas ornamentales.

La tercera experiencia es la del colectivo “Mujeres Rurales Unidas”, un grupo conformado por seis mujeres rurales de Salto. Se presentaron al Llamado Somos Mujeres Rurales porque les pareció una buena manera de hacerse conocer y poder comercializar sus productos en forma conjunta.

Sus integrantes tienen como entidades de referencia a la Sociedad de Fomento Rural de Salto y la Sociedad de Fomento Rural Colonia 18 de Julio. El grupo comenzó a reunirse a partir de un plan de capacitación realizado por ambas SFR, en el marco de sus Propuestas de Fortalecimiento Institucional. Se presentaron a la convocatoria con la idea de empezar a vender juntas sus productos en la feria l. “Nos presentamos con la idea de vender juntas nuestros productos en la feria de los domingos (que serealiza en la zona de la Plaza de Deportes de la capital departamental), de manera que las mujeres tuviéramos un ingreso y se valorara su trabajo”, dice Lucía Campos, la integrante más joven del grupo.

Solicitaron un apoyo económico de 50.000l pesos, con lo que compraron gazebos plegables, tablones, delantales, mantelería, conservadora, balanza, etiquetas, bolsas y materiales de difusión. Además, realizaron varias capacitaciones, sobre administración, sobre manipulación de alimentos, y además, sobre marketing, trabajo grupal, organización y planificación. “Estamos muy contentas con el emprendimiento, aparte es muy reconocido nuestro trabajo y eso es lo que da sus frutos”, concluyó Lucía.

Descargar bases de la convocatoria: