Paraguay recuerda 31 años de la caída de la dictadura stronista
En Paraguay, cada año la primera semana de febrero esta marcada por un amplio debate entre detractores y defensores del régimen colorado stronista (1954-1989), la dictadura más larga de América del Sur. En la noche de entre 2 y 3 de febrero, después de más de 34 años en el poder, finalmente Alfredo Stroessner fue derrocado por un golpe militar y exiliado a Brasil, donde vivió tranquilamente hasta el día de su fallecimiento en 2.006. Aunque haya pasado más de una generación del fin de la dictadura, todavía existen personas nostálgicas férreas defensoras del régimen dictatorial de Stroessner.
En la noche del 4 de mayo de 1954, una rebelión militar encabezada por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Alfredo Stroessner Matiauda, derrocó al gobierno constitucional del presidente Federico Chaves Careaga. Fue el inicio de una terrible dictadura que se extendió por más de 34 años, cuyas consecuencias hasta hoy día persisten en lo político, económico y social. Al asumir el poder, no llevó mucho tiempo en instaurar la ley marcial; disolvió el Congreso; los opositores fueron arrestados, torturados, desaparecidos o deportados; las organizaciones sindicales, sociales y campesinas —no alienadas— fueron violentamente aniquiladas; instauró el partido único y los de la oposición fueron proscritos.
Durante los mas de 34 años del gobierno stronista, el país vivió en un estado de excepción permanente, que en la práctica significaba la eliminación de los derechos civiles de las personas. El dictador justificó la medida como necesaria, ya que para él no significaba la supresión de las libertades civiles, sino que era la forma eficaz de mantener el orden, la justicia y la paz. Con apoyo del Partido Colorado, instauró un sistema represivo de control social mediante los llamados pyragues (espías en guaraní). Los pyragues fueron colorados fanáticos y fieles, quienes se dedicaban a observar e investigar a sus vecinos y ante cualquier actitud de rebeldía, quejas contra el gobierno o indicio de actividad opositora inmediatamente los denunciaban o entregaban a las autoridades.
La Comisión de Verdad y Justicia (CVyJ), órgano especial creado para investigar hechos que constituyen o pudieran constituir violaciones a los derechos humanos cometidos por agentes estatales o para estatales, en su informe final sobre los crímenes cometidos por el gobierno de Alfredo Stroessner presentó las siguientes conclusiones y afirmó que el sector más perseguido por el régimen fue el campesino, el 24% de las violaciones de derechos fueron cometidos contra la población campesina:
– 20.090 víctimas directas de violaciones de derechos humanos.
– 19.862 personas detenidas arbitrariamente.
– 18.772 personas torturadas.
– 336 personas desaparecidas.
– 3.470 personas exiliadas.
Varios estudios realizados estiman que, entre 1954 y 1989, el régimen stronista distribuyó unos 8 millones de hectáreas de tierras públicas de forma irregular a los amigos del poder, entre políticos, militares y empresas que no son sujetas de la reforma agraria, los llamados “tierras mal habidas”.
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