Horas difíciles para el país

Reunión con el presidente Fernández y su ministro Basterra. Crédito foto: Presidencia de la Nación

La Federación Agraria, conforme lo ha hecho a lo largo de toda su historia, en los últimos meses vino apostando al diálogo y al intercambio de propuestas, hasta último momento. En un contexto de un gobierno nacional decidido a subir los derechos de exportación, en cada reunión con funcionarios públicos, nuestras autoridades han sostenido lo mismo: “No se puede tratar igual a quienes son estructuralmente distintos”. Por lo tanto, lo que se solicitó fueron mecanismos de segmentación, para poner equidad. No obstante, haber dicho también que esto debe suceder mientras duren las mal llamadas retenciones, que a nuestro criterio deberían ser reemplazadas por un impuesto progresivo y que efectivamente contribuya a la redistribución de la riqueza, por ejemplo, el impuesto a las ganancias.

Hemos coincidido en planteos con las entidades colegas e hicimos llegar al ministro Basterra una propuesta que habíamos consensuado los productores de todas las escalas, para el establecimiento de un mínimo no imponible. Pero el gobierno, anunció una suba de retenciones en soja y compensaciones que, aunque van en el sentido correcto, son insuficientes.  La medida de segmentación y compensación propuesta por el gobierno Nacional no contempla al productor mediano que genera dinamismo económico y productivo en el interior del país.

En estas horas, nuestra misión es explicar a la sociedad que no somos el problema, sino que podemos aportar a la solución. Y que los pequeños productores, si seguimos perdiendo rentabilidad, seguiremos desapareciendo.  Nuestro mensaje es claro, podemos aportar mucho más y ser más solidarios si las políticas públicas nos permiten generar desarrollo sustentable Las economías regionales, por ejemplo, necesitan un fondo económico de estímulo, también sufrimos la pobreza y la exclusión. Porque si no, lamentablemente va a quedar como única alternativa viable entregar nuestras riquezas comunes a las transnacionales del petróleo y la minería. Y nosotros no queremos eso.

Desde FAA, entendiendo los motivos para la medida de fuerza, encontramos igualmente que hay posturas diferentes dentro de la entidad. Por eso hemos dejado libertad de acción, para que se expresen los que sienten malestar y que no se expresen los que no lo sienten. De alguna manera va a descomprimir, pero la expectativa es profundizar la búsqueda de soluciones por la vía del diálogo.

La situación es muy difícil. En respuesta a algunos planteos maniqueos que se escucharon por estas horas, decimos que no estamos yendo en contra de nuestros principios, sino que los estamos afianzando. La segmentación anunciada, aun no establecida, deja fuera de toda posibilidad de compensación a aquellos que realizan una facturación bruta de más de 15 millones de pesos o mil toneladas de soja. Lo cual se convierte en una medida de frazada corta para aquellos que quieren diversificar la producción y realizar buenas prácticas. Porque aquel que hace un cultivo de invierno, como puede ser alguna legumbre, trigo, cebada u otra de verano, cría de animales, bovinos, porcino etc. excede prontamente la facturación. En peores condiciones quedan aquellos pequeños productores que además arriendan la tierra y no son propietarios, que deben contar con una alta facturación para poder hacer frente a arrendamientos casi impagables, sin revisar las condiciones de contratación en las que se encuentran los productores de menor escala. Porque hace años que reclamamos revisar la ley de arrendamientos y los mecanismos de protección a quienes producen y generan desarrollo y no a los meros especuladores del sistema.

En Economías Regionales en manos de los agricultores familiares, pequeños y medianos productores, cuyo producido va mayormente al mercado interno y por lo general, menores cantidades al mercado externo, es muy difícil identificar a los productores que se pueden beneficiar  con la reducción de retenciones y esto alivia directamente al sector exportador pero no derrama hacia el sector primario, razón por la que solicitamos crear un fondo de estímulo que llegue en forma directa al productor para reinsertar y mejorar la calidad y cantidad de producción, recomponiendo el factor determinante en la generación de empleo y el arraigo en los pueblos del interior del país.

Por todo esto, nosotros queremos seguir dialogando y nos pareció precipitado, tanto el resolver las medidas por parte del gobierno cuando estábamos pensando alternativas juntos, como también ir al paro. Es nuestra obligación ciudadana y gremial, propender a la superación del conflicto y buscar las herramientas de construcción de un país con desarrollo rural.