La epidemia mundial de Coronavirus debe ser tomada seriamente por todos y todas
Lo que comenzó como un problema de salud en pequeños grupos de personas en la ciudad de Wuhan (China) durante diciembre de 2019, hoy preocupa al mundo entero, y moviliza a todos los países en la implementación de medidas severas para proteger a sus poblaciones. Un virus nuevo y potente, oficialmente llamado COVID-19, pero conocido popularmente como Coronavirus, ya ha infectado a millones de personas y ha matado a miles de ellas en varios países. Debido a que se ha extendido por varios continentes, la enfermedad causada por este virus ha sido calificada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y además está generando desequilibrios intensos en la economía mundial.
El Coronavirus nos genera mucha preocupación, especialmente por la salud de nuestra gente en el campo. En momentos como este, se hace más evidente la importancia de sistemas fortalecidos de salud pública en todos los países; que tengan la capacidad de ofrecer un servicio amplio a toda la sociedad y no permitan que ciudadanos más humildes, como hombres y mujeres de las zonas rurales, sean los más perjudicados. El acceso a la atención médica de calidad en el campo siempre ha estado en nuestra agenda, y hoy más que nunca, esta demanda destaca.
Los impactos económicos también están ocurriendo a gran escala y llegando a diversos sectores. Todavía no es posible medir el alcance del impacto en la agricultura familiar, pero sabemos que nuestro sector se verá afectado de alguna manera. Y como líderes sindicales, debemos monitorear el escenario económico en detalle, y pensar en estrategias y medidas que puedan mitigar la repercusión de esta crisis en las actividades productivas y en la generación de ingresos de las familias agricultoras, campesinas e indígenas.
Es esencial contar con medidas para proteger la salud de las familias rurales frente a la epidemia, y la información de calidad es una de ellas. Es de vital importancia generar, a través de los canales y las posibilidades de comunicación de las gremiales, formas de contacto con nuestras bases para brindar información correcta sobre las formas de prevenir el contagio del virus, así como los procedimientos que deben realizarse en caso de sospecha de contaminación por el COVID-19.
La situación es grave y las recomendaciones dadas por la OMS y reforzadas por los gobiernos, como lavarse las manos con frecuencia, evitar las aglomeraciones públicas e informar a las autoridades en caso de que experimente síntomas inusuales como dificultad para respirar; deben tomarse muy en serio y seguirse estrictamente, de manera de ayudar a contener la propagación del Coronavirus dentro de nuestras posibilidades.
Debemos esforzarnos para cuidar a nuestra gente de campo, nuestras familias y a nosotros mismos, con la esperanza de que esta difícil situación pase lo antes posible.
Alberto Broch – Presidente de la COPROFAM


