Los agricultores familiares en emergencia y medidas para post Coronavirus

Los agricultores familiares rurales siempre históricamente fueron discriminados, excluidos y considerados como la quinta rueda del carro, pero hoy es aludido y siempre fue la pieza fundamental para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, mucho más frente a la coyuntura generada por el COVID-19 en nuestro país, pese a esto una vez más el gobierno está tomando decisiones conjuntamente con la empresas privadas en el plan de contingencia para el abastecimiento de alimentos discriminando como última opción a los pequeños productores familiares.

Sabiendo que de acuerdo al Censo Nacional Agropecuario de 2013, en Bolivia existen 871.921 Unidades Productivas Agropecuarias (UPA), de las cuales el 95 % correspondería a la agricultura familiar campesina, mientras que el 5 % tiene un carácter empresarial – agroindustria. Pese a esta importancia poblacional los agricultores familiares campesinos e indígenas cultivan solo el 40 % de la tierra; en contraste la agricultura empresarial ocupa el 60 % de la tierra cultivada.

Hoy los agricultores familiares atraviesan miles de dificultades para comercializar y garantizar que los alimentos estén disponibles en nuestros entornos cotidianos, por la imposibilidad de sacar sus cosechas ante las restricciones de circulación de vehículos por la pandemia. De la misma forma se ve el derrumbamiento de emprendimientos familiares, desde la declaración de cuarentena total, por lo que paralizaron todo sistema productivo por falta de insumos y  materia prima.

Frente a esta situación, los productos de las canastas familiares solidarias que están organizando tanto el Gobierno Central, local y otras instituciones privadas deberían ser productos provenientes de emprendedores y de agricultores familiares, para ayudar de sobresalir de esta situación crítica ya que son más vulnerables.

Asimismo, es hora de que nos pronunciemos y nos organicemos a través de nuestros municipios para entrar en los mercados de nuestras ciudades, y no permitiendo que empresas proveedoras intermediarios acaparen nuestra producción a precio de gallina muerta y a sí mismo exijamos a nuestras organizaciones matrices sindicales y productivas que hagan un pronunciamiento conjunta hacia el gobierno central.

Además, debe plantearse una serie de acciones al Gobierno central para agricultores familiares para  para enfrentar problemas de  post pandemia, con créditos a tasas muy bajas, programa de compras públicas de pequeños productores, priorización en la inversión y fortalecimiento de agricultores familiares.

CIOEC Bolivia