Si nos quitan la tierra, nos quitan el derecho de vivir como campesinos y de producir alimentos a nuestros pueblos

El 22 de abril está marcado en el calendario de fechas importantes reconocidas por las Naciones Unidas (ONU) como el Día de la Tierra. La XXXIV Reunión Especializada en Agricultura Familiar del Mercosur (REAF), bajo la presidencia pro-tempore de Argentina, lo hice muy bien al planificar para este mismo día un gran seminario sobre políticas públicas de acceso y permanencia en la tierra por parte de agricultores(as), campesinos(as), indígenas y asalariados(as) rurales. Dando así la oportunidad de regresar este importante tema a la agenda de la REAF, y de reunir en el mismo espacio (virtual) referentes de los gobiernos de los países del Mercosur Ampliado y de las Organizaciones de Agricultura Familiar (OAFs) de estos territorios para dialogar sobre las posibilidades, desafíos y avances en la agenda agraria de nuestra región.

Como hacemos en todas las ediciones, desde el nacimiento de la REAF en 2004, dirigentes de COPROFAM estuvieron presentes en el seminario para contribuir al debate y comunicar los mensajes desde la base de la agricultura familiar, campesina e indígena (AFCI) en este importante espacio institucional que valoramos mucho. El día 22 buscamos dialogar con los/las participantes del encuentro sobre nuestras inquietudes con temas que plantean grandes amenazas a nuestra categoría, como por ejemplo la concentración de tierras en manos de latifundistas, de grandes productores y empresas para la agroexportación y de grupos extranjeros.

También nos posicionamos sobre lo que realmente representan la tierra y otros recursos naturales para el presente y futuro de la AFCI y la soberanía alimentaria en la región latina, y planteamos nuestras sugerencias para crear un escenario más positivo y próspero para la producción sostenible de alimentos saludables en nuestro países por las familias agricultoras en su diversidad.

Como siempre hemos reforzado en nuestras articulaciones políticas, el acceso y tenencia segura de la tierra, el agua y los territorios es un derecho humano reconocido por la ONU, y en lo que respecta a la AFCI, un derecho fundamental para el desarrollo económico y social de los/las agricultores familiares, campesinos y comunidades tradicionales que se dedican a la producción de alimentos. En este sentido, es obligación de los gobiernos instituir políticas y programas que aseguren este derecho para que estos hombres y mujeres puedan establecerse, trabajar, producir y prosperar en la tierra.

Es muy importante para nosotros que la sociedad y los gobiernos reconozcan el rol indispensable de la agricultura familiar, campesina e indígena en la producción y oferta de alimentos para la soberanía alimentaria, generación de empleos e ingresos a las familias en sus territorios. Además, es fundamental que los gobierno garanticen el acceso a los recursos naturales (tierra y agua) y fomento a la producción  en cuanto políticas publicas centrales para  combatir la pobreza y el hambre, dando respuestas efectivas a las metas de la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La COPROFAM reconoce la sensibilidad y complejidad del tema agrario, y propone que sea tratado por los gobiernos con gran responsabilidad y atención a los diferentes escenarios que existen en cada territorio. Una de nuestras propuestas al respecto es que la REAF lleve a cabo estudios que profundicen en la diversidad de realidades y necesidades de cada uno de sus países miembros. Con este conocimiento fundamentado, es más fácil identificar los desafíos y pensar en los instrumentos y políticas capaces de superarlos de manera efectiva.

Entre los desafíos que percibimos y creemos que deben ser tomados en cuenta por los gobiernos en el desarrollo de políticas diferenciadas de acceso a la tierra, se encuentran la concesión de tierras públicas a la AFCI para la producción de alimentos en usufructo, arrendamiento u otras formas; y también la debida formalización de los registros y títulos de propiedad de agricultores(as), campesinos(as) e indígenas que ya poseen u ocupan territorios, pero aún se encuentran informales en este tema burocrático.

En este mismo sentido, es necesario reconocer también la situación de los(as) productores(as) que están ocupando o alquilando tierras sin estabilidad y tenacidad, permitiéndoles llegar a acuerdos que les den un horizonte razonable para trabajar con equidad y generar ingresos. Así como promover políticas de crédito para la compra de tierras e inversiones en desarrollo productivo, y también generar posibilidades de acceso a asistencia técnica calificada y pagos por servicios ambientales para casos más específicos.

Con base en estas y otras propuestas, COPROFAM se pone a disposición para elaborar con los gobiernos, dentro del espacio de la REAF, las recomendaciones a los niveles superiores del Mercosur Ampliado sobre éste y otros temas importantes para la AFCI latina. Y de manera localizada, está dispuesta a trabajar directamente con las autoridades de cada país, a través de nuestras gremiales afiliadas, para mejorar la calidad de las políticas existentes y diseñar nuevas que las complementen.

Sabemos que ya existen políticas en los países del Mercosur Ampliado que consideran el tema agrario y la AFCI, y pudimos conocer la estructura de algunas de ellas en este seminario de la XXXVI REAF. Pero nos damos cuenta de que en muchos casos hay escasez de recursos, lo que afecta negativamente los programas y retrasa el avance de la agenda de distribución equitativa de la tierra, dando más espacio a la continuación del problemático proceso de concentración de tierras ya mencionado, y del éxodo de familias campesinas de las zonas rurales.

Por ello, reforzamos que este tema siga siendo discutido de manera abierta, profunda y urgente en los gobiernos y sus instituciones enfocadas en temas agrarios. Y con una escucha abierta de estos órganos a las demandas y propuestas de las OAFs, para que podamos acercarnos cada vez más a cambiar la realidad actual del campo por una más justa y próspera para los(as) agricultores(as), campesinos(as), indígenas y asalariados(as) áreas rurales de toda nuestra región.

 

Alberto Broch, presidente de COPROFAM