A 109 años de nuestra gesta fundacional, el grito se percibe más fuerte que nunca
Junio es sinónimo de la historia federada. Nacimos de un Grito, el de Alcorta; el mismo que no solo sentó las bases para la institucionalización de la Federación Agraria Argentina, sino que dejó marcado en la piel de los pequeños y medianos productores y de sus venideras generaciones que el acceso a nuevos derechos y políticas públicas diferenciadas se consiguen con un accionar gremial.
El día de la asamblea histórica de 1912, se analizaron públicamente los contratos leoninos que explotaban a los agricultores. Había familias chacareras dispuestas a pelear por un mejor futuro, a luchar para que aquellas condiciones con las que habían soñado cuando empezaron a labrar la tierra se hicieran realidad. Entre ellas había mujeres combativas, trabajadoras y que no estaban dispuestas a soportar tanto atropello: María Robotti de Bulzani, María Pérez, María Moreno de Carreras; así como también había hombres dispuestos a pelear por lo justo, como Hermenegildo Gasparini, Luis Bó, F. Caporalini, Ramón Alés, Luis Fontana, J. Lescano, Luis Ricovelli, Francisco Capdevila, Nazareno Lucantoni, Domingo Giampaulo, Damián Arfinetti, José Digliari, G. Klink, José Buratovich, J. Castelarín, Francisco Mena (asesinado junto a Eduardo Barros en Firmat), los párrocos José y Pascual Netri, el comerciante Angel Bujarrabal, Enrique Gimeno (presidente de la comisión de huelga de Firmat) y, por supuesto, Francisco Bulzani, el Dr. Francisco Netri y Antonio Noguera, entre otros. A pesar de las persecuciones, los colonos permanecieron unidos y no cedieron durante la lucha. Por las noches visitaban chacra por chacra y distribuían manifiestos a través de los cuales instruían a los colonos sobre la huelga.
Debemos recordar que esta huelga se dio en el marco de una gran cosecha, pero a los arrendatarios las ganancias no les alcanzaba ni para pagar sus deudas. El diario La Capital, el 1 de julio de 1912 publicaba, “A causa de las deudas contraídas por los colonos, no sólo con los propietarios de campos, sino también con los almacenes que les facilitaron créditos, estos les han cortado toda protección y aquellos les amenazan con embargarles cuanto tienen; de modo que el cuadro general que ofrece la extensa y poblada zona donde la huelga se presenta, es realmente desolador”.
Por ello, y haciendo un paralelismo con la realidad actual, vemos con mucha desazón que en más de cien años desde ese hecho, haya cosas que siguen siendo parecidas: la concentración, la falta de reconocimiento al trabajo duro de las familias agrarias, la falta de acceso a derechos esenciales, muchos, varios de los nuestros… o el hecho de que cuando terminan de realizar sus zafras se encuentran con que trabajaron, arriesgando y endeudándose con proveedores de insumos o bancos entre otros, para que luego del zarandeo no quede nada en términos económicos, por los bajos precios pagados al productor, alta carga impositiva y las tasas usurarias crediticias leoninas. La cuenta final nos dice que trabajamos a perdida, que no alcanza para desarrollarnos, para que nuestros hijos se incentiven, se queden en el campo y sigamos avanzando. Que no alcanza para distribuir en nuestras localidades beneficios colectivos, sociales o económicos. Esa es una de las peores consecuencias de la implementación de políticas perjudiciales para los pequeños y medianos agricultores, políticas que premian la timba financiera y al rentista y no a quien produce. Somos un sujeto agrario al que parece quieren “matar”, porque seguimos desapareciendo de a poco, y encima, nos adjudican calificativos peyorativos, cuasi discriminatorios, como si fuéramos los culpables de las malas intervenciones del Estado.
Como homenaje a 109° del Grito de Alcorta, realizamos el 25 de junio una reunión de Consejo Directivo Central ampliado, junto a un plenario de entidades de base de todo el país. Allí acordamos en un mensaje claro de unidad, que presentaríamos un plan de desarrollo integral, al tiempo que nos declarábamos en alerta e iniciaríamos un plan de lucha progresivo frente al poder político y económico concentrado que sigue provocando la desaparición de cinco mil productores por año.
Ese día en el homenaje, pronuncié unas palabras anhelando la unión federada. Dije: “Ojalá que en este aniversario del Grito de Alcorta podamos encarar un proyecto que nos encuentre a todos juntos para luchar, como lo hicieron nuestros pioneros. Porque la división a los únicos que hace ganar es a los políticos en las urnas y a sus socios, que son los representantes del poder concentrado, como se constata en cada una de las medidas que toman”. Y añadí: “Es necesario un Plan de Desarrollo Integral que presente otro modelo de país de todas las economías, para reivindicar y poner en valor no sólo a la producción de ganadería bovina sino también a las carnes alternativas, a la actividad tambera, agrícola de granos y legumbres que contenga a todos los agricultores familiares”.
En dicha reunión del Consejo Directivo Central, se dispuso de trabajar en propuestas de políticas públicas para nuestros representados, los agricultores familiares; y como resultado de un trabajo de investigación desarrollado gracias al Programa Diálogos para Transformaciones Rurales (PDRT) del FIDA que llevamos adelante en COPROFAM, es que sumamos a las históricas propuestas de políticas públicas elaboradas por FAA una serie de iniciativas con el objetivo de seguir acercando a todos los gobiernos las políticas para generar arraigo y desarrollo de nuestros agricultores y de los pueblos del interior. Nuestra “Propuesta preliminar para el diálogo político 2021”, giró en torno a tres ejes: acceso al financiamiento para la agricultura familiar (AF); acceso a mercados, canales de comercialización de los productos de la AF y compras públicas y política de tierras. Todas ellas se sustentan en el Plan de Acción Mundial impulsado en el marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar.
Esto demuestra claramente que no reclamamos sin propuestas. De hecho, nuestras propuestas (además de la última mencionada) están plasmadas en cada reunión, en cada mesa y en cada ámbito que propone el gobierno para dar debate y consensuar las políticas que se deben aplicar. Hasta el momento, esto no se ve reflejado ni ha sido retomado por los funcionarios. Incluso, lamentablemente, hasta parece que lo único que quieren es dilatar el tiempo con reuniones estériles que no llevan a ningún lado.
Esto queda a la vista, cuando en encuentros como el último que convocó el presidente de la Nación, Alberto Fernández, junto con sus Ministros de Producción, Matías Kulfas, y de Agricultura, Luis Basterra, los funcionarios realizaron anuncios sobre la apertura parcial de exportación del 50% de carnes bovinas. Una vez más, ante el asombro de todos los presentes, el Gobierno nacional volvió a lanzar una medida inconsulta y (lo peor del caso) totalmente errada, porque no sólo no normalizaron el precio en góndola, sino todo lo contrario: lograron que subiera entre 6 y 7%, mientras que bajó el precio de la hacienda en pie en Liniers, en un 7%, perjudicando tanto al productor como al consumidor. Es necesario destacar que el gobierno pretendía no escuchar lo que los distintos referentes de las entidades teníamos para decir ni explicar ni un punto de lo que luego anunciarían… sin embargo, ese material estaba disponible para la prensa, en ese mismo momento. En síntesis: una clara “tomada de pelo”.
En este contexto, y para finalizar, quiero invitarlos a continuar este plan de lucha convocado por nuestro Consejo Directivo Central. Somos pequeños y medianos productores que necesitamos un tratamiento distinto, pedimos incentivos y seguridad económica y jurídica para apostar a un futuro diferente, lleno de esperanza y condiciones que frenen de una vez por todas el proceso de desaparición de las pequeñas unidades productivas, con hombres y mujeres trabajadoras. A 109 años de nuestra gesta fundacional, el grito se percibe más fuerte que nunca. Sigamos luchando con fuerza por nuestros derechos, tal como lo hicieron nuestros pioneros del Grito de Alcorta.
*Por Carlos Achetoni, Presidente de Federación Agraria Argentina


