Alianza estratégica de Ciencia, Academia y Pueblo originario para el Desarrollo Humano y Productivo

 

Por múltiples razones los pueblos originarios han sido relegados de la mesa del desarrollo en los países latinoamericanos. Tampoco escapa a ese precepto la pacificación de la frontera en Chile. Y así como los pueblos originarios fueron relegados de esos procesos de desarrollo, también fueron relegados geográficamente a lugares inhóspitos, a tierras sin valor, sin los servicios básicos necesarios para la subsistencia, alejados geográficamente de los centros urbanos, la salud y la educación. Aún, bajo esas condiciones aciagas y adversas, lograron sobrevivir en sus reducciones y mantener sus tradiciones culturales. No ha sido fácil: el mapa de su piel habla por ellos. Los hechos de sangre más crueles de nuestra historia fueron cometidos en la frontera, la tierra donde se refugiaron los mapuches de Chile. Y en esa misma tierra manchada, junto al río Imperial, un grupo de mapuches, asociándose en forma de cooperativa, logró levantar un proyecto innovativo que une ciencia, academia y pueblos originarios.

Características del lupino
El lupino era una especie de maleza que crecía sin necesidad de riego y sin intervención del campesino. En el mejor de los casos era usado como forraje de animales. La alianza desarrollada por la comunidad mapuche con la investigación científica y la academia logró desarrollar de manera importante este producto e insertarlo en mercados de interés.

El lupino es una semilla de origen sudamericano cuyo cultivo se da principalmente en la región de la Araucanía. Por sus características, la leguminosa se acopla a dietas de personas diabéticas, celiacas y de distintas alergias alimentarias. Además, por su aporte proteico resulta beneficiosa para vegetarianos y veganos. Esas características vieron los fito mejoradores para iniciar un trabajo conjunto.

El lupino amargo es un cultivo de bajo costo. La inversión fluctúa entre un cuarto y un tercio de los costos de producción de trigo para un agricultor empresarial promedio de Región de La Araucanía. Esto se debe a que rara vez requiere fertilización y ocupa pocos agroquímicos. Al participar en la rotación con cultivos de trigo y avena, el lupino aporta cantidades significativas del nitrógeno, que consigue del aire mediante el proceso de fijación simbiótica.

La legumbre aporta todos los aminoácidos esenciales. Su grano también contiene importantes antioxidantes como luteína, zeaxantina, y betacaroteno. Su capacidad antioxidante regula los niveles de colesterol, lo que ayuda en el tratamiento de la hipertensión y en la prevención de otras enfermedades cardiovasculares. Mediante el mejoramiento genético crearon una variedad que manteniendo sus propiedades naturales pudiese ser de mayor valor y ser más atractiva para los paladares del mundo árabe principalmente.

Historia de la Cooperativa
La Cooperativa campesina Boroa Ltda., es una organización de origen mapuche, ubicada a 20 kilómetros al sur este de Nueva Imperial, dedicada a la producción de semilla certificada de lupino amargo y prestación de servicios de maquinaria agrícola. La organización nace el 28 de octubre de 1998 como cooperativa Campesina Boroa Ltda., impulsada por apoyos estatales. En el año 1998, como Cooperativa compuesta por 60 socios, cosecharon 200 hectáreas de lupino, la falta de control en la administración originó problemas comerciales y tributarios que arrastraron una deuda de $14 millones de pesos sin ningún patrimonio que la solventara. Si bien se inició la cooperativa con 60 socios, luego del problema económico quedaron solo 12 socios, correspondientes a dos o tres personas por sector, lo que generó un quiebre de la organización. Estas 12 familias, con esfuerzo, asumieron la deuda de la organización. En algún momento, al comienzo, eran 60. Hoy, tras doce años de trabajo, queda una docena. “Los mejores”, dice Osvaldo Burgos, presidente de la Cooperativa Campesina Boroa de Nueva Imperial.

De las doce familias que revivieron la organización, ahora aumentaron a veintidós. Las familias han mejorado significativamente su calidad de vida sustancialmente en la última década, por ejemplo, sus hijos constituyen la primera generación que estudian en la universidad, casa habitación acorde a las exigencias del siglo XXI, cuentan con vehículos para las faenas agrícolas y utilizan tecnología de punta en muchas partes del proceso. En materia organizacional se reúnen cada mes.  y su espacio operativo es la bodega, que cuenta con una sala de reuniones y oficina. Ubicada en Lumahue. Debido a la dispersión geográfica donde viven los socios en el sector rural, utilizan un moderno sistema de comunicación, que consiste en el envío de mensaje de texto a celulares, mediante un software que lo activa el presidente de la Cooperativa.

Nace como cooperativa campesina en octubre de 1998 con el objetivo inicial de mejorar la comercialización de trigo y lupino, mejorar la gestión productiva a través de la capacitación, compra asociativa de insumos, arriendo de maquinarias, gestión de comercialización y otros servicios. Actualmente, hay 23 familias asociadas y más de 100 personas que cultivan alrededor de 700 hectáreas dando vida sostenible al lupino amargo.

Hoy estas familias ven la importancia de la capacitación, gestión y compras asociativas como pilar fundamental para avanzar en la producción y comercialización de esta leguminosa, logrando diferenciarse de otras organizaciones campesinas que salen a exportar este producto denominado “Boroa – INIA”, convirtiéndose en una organización mapuche de altos estándares de producción en la región de la Araucanía.

Situación Actual de la Empresa
“Antes, cuando éramos 60, teníamos como 200 hectáreas sembradas. Hoy somos muchos menos, pero tenemos sobre 600 hectáreas y exportamos en forma indirecta a diferentes países”. Dicha cooperativa, compuesta por 22 socios –todos con ascendencia mapuche- cultiva unas 600 hectáreas de lupino amargo, dulce y cereales (trigo, avena y tritricales). El lupino es una Leguminosa muy apreciada en Europa.

La meta puesta en la internacionalización del lupino amargo, traducida en exportaciones generadas por este grupo de pequeños agricultores, forma parte del camino que ha emprendido la Cooperativa Boroa de Nueva Imperial.

El lupino amargo es una leguminosa que se exporta principalmente a Europa y Medio Oriente, donde es consumido como snack. Es cultivado en La Araucanía por pequeños agricultores y a través de acciones hechas por ProChile, poco a poco ha ido generando su internacionalización.

La importancia estratégica de generar una nueva variedad de semilla es muy valiosa pues soluciona un problema que tienen como productores de lupino, que se traduce en la necesidad reemplazar el material antiguo por uno de alta calidad como BOROA-INIA y a la vez, tener la posibilidad de multiplicar la semilla para dejarla en manos de la Agricultura Familiar Campesina. Esa es la importancia estratégica y el impacto económico y social de esta iniciativa aún está en desarrollo y no puede predecirse con exactitud.

Historia Cronológica e Hitos
Durante los años de 2002 a 2005 la cooperativa comenzó vendiendo lupino al mercado interno a pequeños campesinos de la zona y otras regiones que sembraban lupino incentivados por el Programa de Recuperación de Suelos Degradados que subsidiaba el uso de lupino como abono orgánico.

En el año 2003 la organización vuelve a ser apoyada por el Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP, la que entrega un préstamo para la construcción de una bodega. para el almacenaje de lupino amargo que la cooperativa producía.

El galpón se construye con fondos propios y el préstamo del INDAP en la tierra de un socio ubicada en la comunidad Bartolo Ñonquepan. Este año 2021, inauguraron una planta de agro elaborados de lupino la cual tuvo una inversión de U$500 mil dólares. El proyecto cuenta con maquinarias, investigación, desarrollo de la marca y alianzas con futuros compradores del producto final que se espera de estas investigaciones. Además, junto a ProChile ya se está en conversaciones con los mercados de España y Portugal, logrando avances significativos en la internacionalización de productos a partir del lupino amargo.

Actualmente, el territorio de trabajo abarca desde del rio Cautín al río Toltén, siendo los siguientes sectores rurales de jurisdicción de la organización: Quilaco, Rapa Boroa, Vega Boroa, Boroa Yeupeco, Chapuco, Lumahue y Queupue y Misión Boroa. En 2005 la Cooperativa comienza a exportar de manera asociativa con una empresa de la ciudad de Lautaro, por una cantidad de 20.000 kilos de lupino amargo. Entregan la materia prima de lupino amargo que pasa por un proceso de industrialización y se exporta en sacos al mercado europeo para consumo humano.

En 2006 exportaron por segunda vez materia prima por una cantidad de 90 toneladas de lupino amargo, además se vendió al mercado interno el lupino como abono orgánico.  El 2011 con el aporte técnico de INIA Carillanca, se obtuvo una segunda línea pura de lupino amargo de un semillero de 10 hectáreas obteniendo 24 mil kilos de semilla.

En el año 2008 adquirieron la primera maquinaria agrícola vía el Programa de Desarrollo de Inversiones de Indap (PDI).  Un tractor y rastra de 18 discos -avaluados ambos en más de 22 millones de pesos (50% del neto aporte del Indap y el resto aporte en efectivo sin crédito)- hoy son parte del capital de la cooperativa.

Con apoyo de INDAP, Cooperativa Boroa adquiere maquinaria agrícola que les permitirá mejoras en cuanto a oportunidad en los trabajos y mayores extensiones cultivables. Esta inversión se inserta en los trabajos de encadenamiento productivo que se desarrolla en el sector.

Las cifran son alentadoras y parte del desafío histórico de la Cooperativa: pasar de 150 has propias, en mediería y arrendadas a más de 700 hectáreas cultivables y convertirse en los mayores productores de lupino de la zona.

La variedad Boroa – INIA fue liberada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) el año 2006 con apoyo financiero de Indap. “La idea es establecer semilleros a cargo de los pequeños agricultores, en este caso la Cooperativa Campesina Boroa, con el fin de masificar esta variedad, que es altamente demandada por sus buenas características agronómicas”, indicó el Doctor Mario Mera, fitomejorador de leguminosas de INIA Carillanca, quien lidera el trabajo con los agricultores beneficiados.

El lupino blanco (Lupinus albus L.) amargo es cultivado en el sur de Chile por pequeños agricultores, en su mayoría mapuches, y se exporta para consumo humano a países europeos y árabes. Ambos mercados ofrecen mejor precio por granos de mayor tamaño, aunque el europeo es más exigente.

Cuando fue liberada la semilla Boroa-INIA por parte de esa institución investigadora en materia agropecuarias, la cooperativa recibió mil 800 kilos de semilla original, que se utilizó para establecer diez hectáreas de semilleros, los cuales permitieron a los agricultores disponer a futuro de mayor cantidad de semilla de una variedad mejorada. Actualmente, su producción se encuentra casi enteramente en manos de la AFC, muchos de ellos de etnia mapuche, representando una importante fuente de ingreso familiar, que redunda en una mejor calidad de vida.

Importancia de la asociatividad
La importancia de la asociatividad tiene múltiples vertientes. Una de ellas, es resaltar significativamente el modelo cooperativo. En forma individual es muy difícil acceder a la tecnología. Al asociarnos como organización campesina, además, pueden usar los instrumentos del ministerio de Agricultura.

En definitiva, la economía social es un componente fundamental de la sociedad civil organizada que adopta posturas y da su opinión a los poderes públicos en la elaboración de políticas que afectan a la vida de los ciudadanos, contribuyendo de manera muy significativa a la construcción de una sociedad plural, más participativa, democrática y solidaria.

Uno de los cuidados que ha mantenido esta Cooperativa es rescatar la cultura mapuche ranginagche, de la histórica zona de Boroa. Pero también otros problemas que debe enfrentar la organización son tratados y se buscan soluciones colectivas, por ejemplo, el consumo excesivo de alcohol que afecta la imagen de la Cooperativa ha sido colectivamente enfrentado.

El fortalecimiento de la cultura mapuche, presente en cada actividad que realizan los miembros de la cooperativa, ha ido generando mayores lazos de confianza y hoy día, el grupo se considera una gran familia; esta mayor confianza repercute positivamente en el funcionamiento y manejo de la organización. Otro factor que ha contribuido al fortalecimiento de la organización, sobre todo por el trabajo en educación de los sectores rurales, es la Misión de Boroa, Congregación de Hermanas catequistas que por más de 80 años han aportado con su trabajo en las comunidades del sector.

Nuevos productos tecnológicos y líneas de trabajo
Crearon una bebida vegetal a base de lupino y libre de leche y gluten. La bebida vegetal en base a lupino nace bajo la colaboración entre el Centro de Genómica Nutricional Agro acuícola (CGNA), de Temuco y la empresa NG Seeds, que la integran cinco cooperativas mapuches que cultivan la semilla. El producto, contenido en formato en polvo, es lanzado bajo la marca Terrium.

“Para nosotros como cooperativa mapuche, esta nueva variedad de alto calibre es vital, ya que los mercados están demandando calibres extragrandes. Así como la primera variedad Boroa INIA logró desplazar la variedad local que existía en la región, creemos que esta nueva variedad marcará un hito en la producción de lupinos amargos con alto calibre, resistencia a algunas enfermedades y a la tendedura. Seremos más competentes como cooperativa productora de lupino, innovando también para las nuevas necesidades que demanda la población por una alimentación sana- señaló Osvaldo Burgos.

El proyecto en que están abocados y que contempla la agregación de valor para su producto, junto a los organismos científicos y académicos, es generar una nueva variedad de lupino de mayor calibre. Iván Quinchaleo, socio de Cooperativa Agroimperial, destacó el potencial de una nueva variedad para dar impulso a los productores de lupino amargo. “Es una semilla con valor comercial superior y con mayor resistencia a las enfermedades, los vientos, las heladas y sobre todo con un calibre adecuado. Suple una necesidad del mercado y constituye una nueva opción de lupino amargo para los agricultores, quienes cuentan con una mayor perspectiva de mejorar el precio de venta. Por las características que presenta este producto será muy apetecido por el poder comprador con miras a exportación”.

Investigación, innovación y transferencia tecnológica para AFC
Desarrollar en el dirigente campesino y productores de la AFC competencias que conformen un perfil para interactuar en Investigación, desarrollo e innovación con el propósito de ir fortaleciendo capacidades que generen una institucionalidad campesina de representación e interlocución en temas de I+D+I y Transferencia Tecnológica y potencien la empresa campesina.

El problema que pretende enfrentar el proyecto es la baja y casi inexistente participación de los integrantes de la agricultura campesina, sean productores individuales o miembros de empresas cooperativas y/o emprendedores individuales, en procesos y actividades de innovación y de transferencia tecnológica. Los intereses de los integrantes de la AFC, no son considerados en investigación, innovación y transferencia tecnológica La oferta de tecnologías de los centros de investigación, no da cuenta de la demanda y necesidades de la AFC.

Estación Agro meteorológica
Este proyecto contempla una solución TIC que implica el desarrollo de un sistema para recolectar cada 15 minutos las muestras de las variables meteorológicas de las 70 estaciones meteorológicas automáticas (EMA) del INIA (Instituto de Investigación Agraria), distribuidas desde Arica a Punta Arenas. La información será almacenada en una base de datos que estará disponible en Internet para las aplicaciones que lo requieran.

Con estos insumos tecnológicos el agricultor puede reaccionar oportunamente ante eventos climáticos y biológicos no deseados, lo que podría evitar pérdidas de rendimiento, optimizar aplicaciones agroquímicas, ahorrar dinero y cuidar el medio ambiente.

Este proyecto contempla una solución TIC que implica el desarrollo de un sistema para recolectar cada 15 minutos las muestras de las variables meteorológicas de las 70 estaciones meteorológicas automáticas (EMA) del INIA, distribuidas desde Arica a Punta Arenas. La información será almacenada en una base de datos que estará disponible en Internet para las aplicaciones que lo requieran.

Comercialización Internacional / alianzas
El lupino amargo no se consume en Chile; tiene un nicho de exportación en países europeos del Mediterráneo, principalmente España, y países de Medio Oriente, principalmente Egipto. El mercado europeo es más exigente y ofrece mejores precios de acuerdo con el tamaño, demandando grano de calibre 13 mm o superior (DIG, 2001). Al mercado árabe se exportan calibres entre 8 y 12 mm, donde también se paga mejor los calibres mayores. El principal competidor de Chile es Australia, que ofrece un lupino catalogado por los importadores como de calidad superior al chileno (DIG, 2001). En consecuencia, es importante mejorar la calidad, en particular el tamaño del grano del lupino producido en Chile. Y, vinculando ciencia, academia y pueblo originario, en esa dirección caminas la Cooperativa Boroa, abriéndose espacio en los más exigentes mercados internacionales y abriéndole la puerta a otros grupos asociativos para que sigan el camino.