QUE LA NUEVA COMPOSICIÓN DEL CONGRESO ABRA UNA NUEVA ETAPA PARA NUESTRO PAÍS.
El mes de noviembre marcó con hechos concretos la realidad que atraviesa la política agropecuaria en nuestro país. Desde la entidad veníamos previendo la falta de propuestas para nuestro sector por parte de los candidatos a ocupar bancas en el ámbito legislativo nacional, pese a que es generador de desarrollo y hoy es el que aporta el mayor ingreso de dólares al país. Aun así, sigue sucediendo que no resulta relevante para la política, más allá de para pagar impuestos y recaudar.
Por ello, como entidad, debemos marcar el rumbo a seguir a quienes conformen el Congreso, y pedirles que nos dejen trabajar sin tanta presión impositiva, con acceso al crédito sin tasas usurarias (que se convierten en mochilas de plomo para nuestros representados) y con acceso a mercados de comercialización. También hay que trabajar para frenar la distorsión de precios entre lo que recibe el productor y paga el consumidor en góndola, lograr previsibilidad a la hora de producir, con incentivos a la exportación para que cada día ingresen más dólares al país y de esta forma aliviar la angustiante situación que vive la Argentina con reservas muy bajas, lo cual produce una volatilidad cambiaria que nos perjudica a todos por igual.
El interior del país depende del progreso agroindustrial con la generación de empleo. Así, si nos dan las condiciones, podremos salir de esta situación de pobreza y desempleo que tanto nos perjudica a todos. Estamos convencidos de que esta crisis no se soluciona como cree el gobierno aumentando retenciones, cupificando ni, mucho menos, prohibiendo las exportaciones. Esto se soluciona como lo entendió la mayoría cuando se expresó en las urnas: con trabajo.
La clase política en su gran mayoría parece estar en otra sintonía. Ya sea festejando que ganaron o perdieron por poco o por mucho, parados en un lugar distante y ajeno a los reales problemas de la sociedad. Muchas veces se duda al no saber si no tienen la empatía suficiente para entender qué pasa en la vida cotidiana de cada uno de nosotros.
Deseo realmente que con la nueva composición del Congreso se abra una nueva etapa para nuestro país. Es fundamental que se construyan políticas públicas consensuadas. Por el voto democrático se ha dado un contrapeso con el gobierno central, para hacer escuchar las voces de los argentinos y las necesidades de las provincias. Y defender el federalismo es parte de nuestra lucha, por lo que creemos que se trata de un tiempo clave que permite pensar en nuevas oportunidades.
Lamento profundamente que el mensaje del presidente anunciando que convocaría a la oposición y enviaría un plan al Congreso, haya sido luego de conocidos los resultados de las elecciones en las que el oficialismo sufrió reveses. Porque estamos convencidos de que debería haber sido parte de su plan de gobierno en estos dos años que ya transcurrieron.
Por eso ahora, finalizadas las elecciones legislativas y el largo proceso de campañas en las que estuvieron sumidos los políticos, esperamos que el gobierno pueda focalizarse en dar respuestas a tantas necesidades y la oposición esté a la altura, para que entre todos podamos salir adelante. Por ello en la reunión de nuestro consejo Directivo Central dijimos que “es necesario articular leyes que estimulen e impulsen las producciones de las economías regionales, desatendidas a lo largo de los distintos gobiernos. Hoy nuestros representados padecen una inviabilidad productiva como consecuencia de una alta inflación en dólares de los insumos que se necesitan para producir, teniendo la difícil tarea de vender los productos en mercado con una distorsión de precios desleal entre los que cobra el productor en chacra y lo que paga el consumidor en góndola. Esto, sumado a una economía deprimida, los arroja a una constante desaparición de muchos ellos; asimismo sucede que muchos de ellos no son sujetos de crédito, según los requisitos de las entidades bancarias. En otros casos padecen la falta de créditos acorde a las condiciones productivas. En síntesis, hay que generar condiciones para frenar la concentración y el desarraigo”. Y también: “En el nuevo equilibrio parlamentario tras las elecciones, los consensos para alcanzar aquellas políticas públicas que el sector viene demandando, tales como, entre otras, la actualización del monto de la Ley de Emergencia Agropecuaria, la reglamentación de la Ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar N° 27118, y un verdadero Plan Ganadero Nacional a largo plazo”.
Como todos sabemos, Argentina está sumida en una crisis económica y con las discrepancias políticas partidarias se aleja la posibilidad de un consenso para hacer a este país viable micro y macro económicamente. En este contexto de tanta presión impositiva, de retenciones y medidas de freno a la exportación o desconexión del precio internacional, los más perjudicados somos los pequeños y medianos productores. Porque somos los que somos expulsados del circuito por falta de escala, y no contamos con políticas públicas diferenciadas impositivas. Sería importante que se le dé mayor protagonismo al impuesto a las ganancias que afecta la renta y no a la productividad como los derechos de exportación, además de ser coparticipable con municipios y provincias, federaliza los recursos y no concentra la recaudación en el gobierno central con un sistema perverso que como son las “retenciones”.
Todo lo que nos falta, así como también una suma de políticas erradas nos dejan sin rentabilidad. Y el fallido intento de pisar los precios de los alimentos termina recayendo e incidiendo negativamente sobre la rentabilidad de los productores que viene muy resentida, empujándolos casi inexorablemente a la desaparición. Es urgente, fundamental y inexcusable que la política nos escuche y pueda brindar las respuestas que permitan frenar estos procesos.
Para finalizar, quiero reiterar que estoy convencido de, como sector, podemos y debemos aportar a la salida de la crisis planteando una fuerte postura y decisión para marcar de manera contundente el rumbo a seguir para que podamos aportar a construir el futuro que soñamos para nuestra querida Argentina. Los insto a que sigamos juntos, trabajando para lograrlo.
Por Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria Argentina


