2022 será un año intenso de actividades y luchas de la COPROFAM

Estamos iniciando las actividades de COPROFAM con la perspectiva de mucho trabajo por delante, como nos es común todos los años. Son muchas las actividades y articulaciones en nuestro radar, y comentaré algunas de ellas que ya marcan la pauta del trabajo de nuestra Confederación en este nuevo año ciertamente desafiante para la Agricultura Familiar.

Para empezar, me gustaría destacar la aprobación de la afiliación de la COPROFAM a la International Land Cohalition (ILC), una importante alianza mundial de organizaciones de agricultores(as), agencias multilaterales, ONG, institutos de investigación y sociedad civil, enfocada en discutir acciones centradas en la gobernanza de la tierra. Estar en la composición de esta plataforma internacional nos da la expectativa de profundizar en los problemas de tierras y recursos naturales para la AFCI y ampliar nuestras relaciones y perspectivas políticas.

Consideramos fundamentales estas alianzas políticas, y continuaremos trabajando de cerca con otras alianzas que mantenemos con redes de organismos internacionales, como el Foro Rural Mundial (WRF), y con organismos multilaterales de las Naciones Unidas como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Y como siempre, participando y dialogando en la Alianza por la Soberanía Alimentaria de los pueblos de América Latina.

También apostamos en proyectos iniciados anteriormente con otros organismos internacionales y que tendrán continuidad en 2022. Al igual que FO4, donde COPROFAM está trabajando en alianza con AGRICORD, con el objetivo de impulsar el cooperativismo en los países de nuestra región.

En el contexto regional, continuamos con fuerte incidencia en la Reunión Especializada para la Agricultura Familiar del Mercosur Ampliado (REAF), con el objetivo específico para este año de articular en este espacio la aprobación de un Plan de Acción Regional para la Agricultura Familiar, visando la implementación del Decenio de la AF en los países de la región.

Hablando del Decenio, continuaremos con toda fuerza en la campaña por esta agenda en cada uno de nuestros países, buscando más lanzamientos, más consolidación de Comités Nacionales y más acciones prácticas para fortalecer los pilares establecidos por las Naciones Unidas para toda esta Década enfocada en la Agricultura Familiar.

Mirando hacia adentro, en el ámbito de algo que para nosotros es fundamental, que es el fortalecimiento de nuestras organizaciones afiliadas y sus organizaciones de base, tenemos como prioridad la capacitación de ellas. De esta forma, continuaremos los cursos de cooperativismo y asociatividad, y de liderazgo político, con nuevos ciclos de clases, ya que las pasadas ediciones generaron un impacto positivo entre los/las dirigentes de las organizaciones de base.

Seguiremos aprovechando el potencial de las plataformas virtuales para que estos cursos lleguen a más personas, así como otras acciones positivas que impulsamos el año pasado y que siguen siendo valiosas para fortalecer nuestro mensaje, como el Ciclo de Conferencias de Intercambio de Prácticas Exitosas de la Agricultura Familiar de COPROFAM. Vale la pena mencionar que queremos involucrar intensamente a las mujeres y jóvenes rurales en todas estas actividades.

También está en nuestra perspectiva centrar mucho el trabajo de la Confederación en las preocupaciones planteadas por nuestras gremiales con respecto a las coyunturas en sus países. Uno de los temas comunes en diferentes territorios y que requerirá una gran movilización de nosotros es la intensificación de la crisis climática, que en algunos lugares presenta sequías persistentes y en otros fuertes lluvias e inundaciones, ambas formas provocando graves daños a los pequeños productores. Buscaremos estrategias y acciones comunes para incidir en los gobiernos locales a fin de mejorar las políticas públicas para mitigar estos problemas y apoyar a las familias agricultoras y campesinas que atraviesan esta triste situación de perder su producción por fenómenos meteorológicos.

Finalmente, esperamos que la pandemia, aunque retomada con fuerza por la variante Ômicron en ese momento, pronto pueda tener una nueva desaceleración con la vacunación llegando a todas las personas. Hasta entonces, nos seguimos cuidando, siguiendo las recomendaciones de la ciencia y vacunando a nuestras familias.

Que el 2022 sea un año productivo en el que podamos ver nuestro trabajo y nuestras reivindicaciones ganando terreno y generando cambios positivos en la vida de millones de agricultores familiares de nuestros países.

Alberto Broch, presidente de COPROFAM