Historia de mujeres empoderadas que lucharon por la tierra para formar un moderno asentamiento, accedieron a políticas y realizan comercialización conjunta
El contexto actual
El Asentamiento 3 de Mayo, al día de hoy, es un ejemplo del modelo desarrollo económico, social, cultural, productivo promovido y defendido por la ONAC para el sector de la agricultura familiar campesina en Paraguay. Caminar o recorrer por la comunidad no da la impresión de estar en una comunidad campesina, más bien transmite la sensación de hallarse en una gran urbe, pero ordenada, muy diferente de las ciudades habituales del país. Las calles asfaltadas y limpias; viviendas dignas con servicios de agua potable y sistema de electrificación de primer nivel; escuela y colegio con edificación moderno, en muy buen estado y bien cuidado.
No obstante, el canto de los pájaros; los mugidos de las vacas, toros, bueyes o cabra; el cacaraqueo de las gallinas; el gruñido de los cerdos; el ladrido de los perros y el fresco del viento proveniente del cerro arbolado te hace despertar del viaje imaginario a la realidad de encontrarse en una comunidad campesina, cuya existencia se debe a un grupo de mujeres, quienes con mucha determinación y perseverancia lograron superar las diferentes barreras impuestas por el sistema político-social imperante a inicios de los 90 del siglo pasado en el país.
Antecedentes
A inicios de la década de los 90 del siglo pasado, la sociedad paraguaya se caracterizaba por un sistema patriarcal rígido y vertical, el principal legado de la dictadura stronista que llegó a su fin en 1.989. En este sistema político, social y económico, la participación de las mujeres en los procesos político, actividades gremiales y operaciones comerciales no estaba permitida, siendo así las mujeres excluidas de los espacios de discusiones e instancias de toma de decisiones dentro de la sociedad, donde quedaron relegadas puramente dentro del ámbito del hogar. Esta situación provocó que el aporte de las mujeres para el desarrollo social, económico y cultural de la nación fuera opacado y, por ende, no reconocido por la sociedad y el Estado.
Durante los 35 años de gobierno del dictador Alfredo Stroessner ni una mujer ocupó un alto cargo dentro de la estructura estatal y también no estaba permitido la participación de la mujer en la política u otras actividades de toma de decisiones, espacios reservados único y exclusivamente a los hombres, quienes además cumplían la función de tutor y representantes de la voluntad de las mujeres en las actividades del comercio y al momento de depositar el voto en los comicios. El padre, hermano o el marido tenía la potestad de llevar en un sobre cerrado el voto de la mujer para depositar en la urna en el día de los comicios. Las mujeres paraguayas fueron las últimas del continente americano en conquistar el derecho al voto, tras la aprobación de la Ley de Derechos Políticos de la Mujer en 1.961.
En 1.989, finalmente Stroessner fue derrocado y se instauró la democracia en el país. Desde entonces, la democracia paraguaya se caracteriza por su fragilidad y ha superado varios obstáculos para su consolidación como sistema que marca el destino de la nación, con varios intentos de volver al viejo sistema dictatorial, que tuvo su punto de inflexión desde la primera mitad de la década de los 90. Primero, con el intento del golpe del Estado en abril de 1.996 y finalizó con el asesinato del entonces vicepresidente de la Republica, Dr. Luis María Argaña, supuestamente por parte de un comando paramilitar, el 23 de marzo de 1.999.
La Organización Nacional Campesina (ONAC) es la pionera en iniciar el proceso de empoderamiento y reivindicar el reconocimiento de la mujer paraguaya en igualdad de derechos y condiciones como actora social en el país, que también significó la defensa de la tambaleante e incipiente democracia paraguaya. Para lograr el objetivo, la organización ha adecuado su estructura para crear un ambiente propicio para motivar y dar condiciones a las mujeres a asumir un rol de protagonista en la sociedad y en el gremio. La ONAC tiene instituida dentro de su estructura organizativa el Departamento de la Mujer, un gran avance en la lucha por la igualdad de género para la época.
Empoderar a la mujer campesina paraguaya en defensa de la democracia, fue la política organizacional asumida para el nuevo siglo, con el objetivo de erradicar esta característica arcaica de la sociedad. Ser mujer y campesina en la época representaba sufrir doble discriminación. El mundo estaba cambiando y Paraguay atravesaba una profunda transformación en medio de una grave crisis económica e institucional. Excluir a las mujeres en la construcción de la nueva estructura social, de actividades económicas y de vida política del país resultaba intolerable e inaceptable en una colectividad humana moderna y democrática.
Protagonismos de las mujeres en la formación del Asentamiento 3 de Mayo
Las tierras donde actualmente está el Asentamiento 3 de Mayo, ubicada en el distrito de Carayaó, departamento de Caaguazú, se conquistó después de cinco años de intensas luchas en los inicios de la década de los 90, gracias a la participación, determinación y liderazgos de las mujeres. Para formar la comunidad, las familias que reivindicaban el acceso a la tierra tuvieron que afrontar cinco violentas represiones por parte de las fuerzas represoras del Estado, además de otros tantos desalojos llevado a cabo por grupo armado irregulares de particulares.
La reivindicación por el acceso a la tierra por un grupo de familias campesinas se iniciaba un año después del fin de la dictadura en el país, que durante 35 años cercenó derechos, garantías y libertades fundamentales del ser humano a la población paraguaya. En el ámbito de las instituciones estatales y en la sociedad todavía predominaba el viejo sistema dictatorial, donde las arbitrariedades y abuso del poder eran comunes; como así también eran constantes la violencia, trato denigrante, torturas o incluso asesinatos de personas por parte de los órganos represivos y agentes de seguridad del Estado.
En cada represión, la mayoría de los hombres fueron detenidos y trasladados a la cárcel, con el fin de liquidar la organización de comisión sin tierra e intimidar a las demás personas para que no tuviera el atrevimiento de luchar por un pedazo de tierra. Sin embargo, estas acciones lejos de desarticular la organización impulsaron el fortalecimiento del grupo de sin tierra, pero ahora la lucha encabezada por las mujeres. Mientras los hombres estaban privados de su libertad, madres, hermanas, esposas e hijas de los detenidos asumieron la responsabilidad de llevar adelante el sueño de acceder a un pedazo de tierra.
Durante este difícil periodo, la ONAC sirvió de sostén político a la organización en general en la búsqueda de solución a sus reivindicaciones y a través de la Secretaria de la Mujer también brindó asistencia de formación especialmente direccionada a las mujeres con el fin de empoderarlas frente a una sociedad patriarcal que las excluían de la comunidad como actoras, porqué en la época los espacios de poder y de toma de decisiones eran cosas solo de hombres. Esta asistencia resultó fundamental para que las mujeres ganaran la confianza para desafiar el statu quo social y asumir el protagonismo en un momento crucial y de extrema dificultad en el camino para llegar al objetivo en la comunidad.
Fortalecimiento de unidad de las mujeres tras la conquista de la tierra
Después de cinco años de intensas luchas, varias represiones, finalmente conquistaron 1.300 hectáreas de tierras. Si las mujeres no hubiesen asumidas las funciones gremiales, económicas y productivas en aquella época, probablemente hoy no iba existir el Asentamiento 3 de Mayo, donde actualmente residen unas 3.000 personas con todas las infraestructuras necesarias para una vida digna. En ese sentido, es importante resaltar que, en aquel entonces, la lucha por la tierra se mantuvo con vida gracias a las mujeres, quienes además de asumir funciones gremiales también realizaban los trabajos relacionados con la producción para proveer alimentos a la familia y generar recursos, para sostener económicamente la lucha por la tierra por un lado y por otro para permitir a sus familiares superar las necesidades en la cárcel.
En la época, a consecuencias de escases de programa de asistencia del gobierno y nula existencia de política de Estado orientada a atenuar las múltiples necesidades de la población rural, el problema recién empieza con la conquista de la tierra para materializar el arraigo digno en los asentamientos. Pero los años de lucha parta acceder a un pedazo de tierra sirvieron al grupo de mujeres para acumular experiencias organizativas, además de adquirir una visión asociativa para el futuro, que sería la base fundamental para el desarrollo de la comunidad de 3 de Mayo, obteniendo así los factores esenciales para el éxito de una organización como la unidad, sentido de pertenencia organizacional y la solidaridad.
Por otro lado, el protagonismo asumido por las mujeres en la reivindicación de acceso a la tierra demostró que desde el fin de la dictadura los tiempos han cambiados y algunos principios, valores, paradigmas, estructuras sociales y estatales, que imperaba durante el periodo del totalitarismo, eran incompatibles con una sociedad democrática. Indicó además que una la nueva era estaba empezando en el país, donde las mujeres ya no podían estar subyugada por la sociedad y por el Estado paraguayo a favor de los hombres, que ellas son libres, independientes y capaces de realizar todas actividades, asumir cualesquiera responsabilidades y ejercer todas las funciones que antes no estaban permitidas.

«Durante la lucha por el acceso a la tierra, en forma conjunta conquistamos la mayor victoria, que no se trata precisamente de un pedazo de terreno sino logramos superar la barrera del patriarcado y romper los paradigmas morales y sociales impuestas a las mujeres por la sociedad y el Estado de la época. A menor medida, hasta la actualidad todavía se considera que ciertos trabajos, algunas actividades o la práctica de algunas modalidades deportivas son cosas de hombres, y por ende la mujer no debería realizar o viceversa: también existen algunas que haceres consideras que corresponden exclusivamente a las mujeres y los hombres no debería hacer, principalmente las actividades relacionadas con el hogar», explicó Lucia Duarte, una de las pioneras en el asentamiento.
En 1.995, 150 familias se asentaron en las tierras conquistadas y el grupo de mujeres continuaron sus labores organizativas a fin de mejorar la comunidad para un arraigo digno, que originó en la conformación de las primeras organizaciones internas de ayuda mutua con objetivos específicos en el área de educación, salud, infraestructuras o religiosas. Gracias a la unidad de la población con el liderazgo de las mujeres, al final del milenio, el Asentamiento 3 de Mayo ya contaba de mínimas condiciones necesarias para el desarrollo comunitario como escuelas, colegios, centro de atención médica, sistema eléctrico, acceso a viviendas dignas, pero el gran problema residía en el pésimo estado de los caminos que conducían a la comunidad, que finalmente cambió con la pavimentación de las rutas con la inversión de un monto cercano a USD 15 millones para el asfaltado de aproximadamente 50 km.
Evolución organizativa y resultados
En el año 2.005, con el objetivo de capitalizar las experiencias organizativas y fortalecer el liderazgo de las mujeres en el desarrollo del asentamiento, en la colonia se decidieron formar una organización asociativa, integradas exclusivamente por mujeres en el inicio, más buscando mayor integración y representatividad comunitaria conformaron el Comité de Productoras y Productores 3 de Mayo. La primera organización de carácter económica, además con fines a mejorar las condiciones de vida de la población a través de acceso a políticas de Estado y programa de gobierno.
Tras la conformación del Comité, las familias de la Colonia 3 de Mayo tuvieron acceso a varios programas y políticas que tuvieron impactos positivos en la vida de los pobladores y en el desarrollo de la comunidad, que actualmente es un asentamiento campesino de referencia a nivel nacional. «La asistencia técnica fue la primera política que accedimos por medio de nuestra Comité, allá por 2.007, cuando el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) a través del Dirección de Extensión Agraria (DEAG) designó un técnico para dar asistencia técnica y orientar en el manejo de los cultivos, que hasta entonces hacíamos a nuestra manera. La asistencia técnica nos impulsó a abandonar el rubro del algodón para incursionar en la producción frutihortícolas, que a día de hoy nuestra comunidad es reconocida por la producción hortícolas como tomate, cebolla y locote», explicó Lucia Duarte, presidenta del Comité.
En 2.014, el Comité presentó un plan de implementación de tambo de producción de leche al Proyecto Paraguay Inclusivo (PPI) del MAG. «En .2015, el Comité de Productoras y Productores 3 de Mayo salió como una de las organizaciones rurales beneficiadas por el programa PPR. A través de este programa 67 familias fueron beneficiadas en nuestra comunidad con la compra de una vaca lechera por familia, además de capacitación en producción de balanceado, técnicas de ordeño, control parasitario para la salud del animal y control de calidad de la leche», resaltó la presidenta.
A principio la leche producida se destinaba para el consumo familiar y de los excedentes se producían queso para no perder la producción, que representaba dos inconvenientes: para elaborar el queso se debe invertir mucho tiempo de trabajo y el precio no justifica la inversión. Sin embargo, la situación cambió cuando el Comité recibió asistencia del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea del MAG a través del Viceministerio de Ganadería. «A través del Programa logramos la instalación de un tanque enfriadora de leche con capacidad de 1.000 litros en nuestra comunidad. En octubre del 2.019, firmamos el contrato de acopio y comercialización de leche con la Empresa Láctea Súper Yo, para la comercialización conjunta de la producción por un precio de 2.000 guaraníes por litro, que hasta ahora mantenemos», concluyó la presidenta del Comité de Productoras y Productores 3 de Mayo.
Enlace externo
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