Seguro Agrícola: Instrumento que Crece junto a la Agricultura Familiar Campesina y amplía su cobertura
Una de las principales características que distingue a la agricultura de otras actividades, es su dependencia del comportamiento de la naturaleza: viento, sequía, granizo, lluvia, heladas, plagas, terremotos y enfermedades de las plantas, son sólo algunos riesgos de la actividad. Disminuir las estructuras de riesgos, incluso con información satelital y administrarlos de la mejor manera para mejorar la gestión predial y cumplimiento de los compromisos contraídos, conforman el núcleo sustantivo de este instrumento.
La mirada global del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura señala en el documento Elaboración de programas de seguros agrícolas exitosos y sostenibles: “Las proyecciones indican que en nuestro mundo habitarán más de 9000 millones de personas para el 2050, en comparación con apenas un poco más de 6000 millones que tenemos hoy. ¿Cómo vamos a alimentar a toda esta gente, sobre todo cuando más de nueve millones de personas ya mueren de inanición cada año y cientos de millones más sufren de inseguridad alimentaria crónica o periódica? La agricultura, particularmente la de pequeños y medianos agricultores que producen una cantidad considerable de los alimentos del mundo, sigue siendo sumamente vulnerable a los efectos de los desastres naturales. La variabilidad climática tiene efectos directos, tales como sequías, inundaciones y enfermedades, tanto las nuevas como las que están volviendo a aparecer, que reducen las cosechas, minimizan los activos de los hogares, amenazan sus medios de vida y les debilitan su capacidad de soportar pérdidas futuras”.
Las catástrofes naturales en épocas del año en las que no estaban consideradas ponen de manifiesto la necesidad e importancia de contar con estos instrumentos. Las ventajas de contar con un seguro agrícola no sólo benefician a los agricultores, ya que éstos obtienen protección personal, sino también al país, al generar un ahorro interno, dando mayor estabilidad al sector.
Eso es el leit motiv que impulsó a los creadores de este sistema para que los agricultores pudieran recuperar el capital de trabajo invertido en el cultivo asegurado, si resulta dañado por alguno de los fenómenos climáticos cubiertos por la póliza, logrando una mayor estabilidad económica y mejorando su calidad como sujeto de crédito.
Una de las principales misiones de Agroseguros es ayudar a gestionar y minimizar los riesgos de los agricultores, ganaderos y pequeños y medianos propietarios forestales, a través de los seguros para el agro que cuentan actualmente con un subsidio del Estado. Por eso, es de alta responsabilidad con la inversión que los agricultores, ganaderos, pequeños y medianos propietarios forestales adquieran los Seguros del Agro con subsidio estatal con el objetivo de proteger la producción.
Tipos de Seguro:
El Seguro Agrícola otorga cobertura contra los riesgos meteorológicos de mayor ocurrencia en el país y que dañan los cultivos anuales, hortalizas, flores, frutales y otros tipos de especies vegetales. El Seguro para Ganado Bovino asegura la masa ganadera contra el riesgo de muerte por accidentes, enfermedades, robos, sacrificio forzoso y otros eventos. El Seguro de Cobertura de Precios de Productos Agrícolas tiene como objetivo proteger al menos el costo de producción de los productores de commodities (trigo, maíz, entre otros), disminuyendo el riesgo frente a fluctuaciones adversas en los precios internacionales de sus productos y del tipo de cambio.
Quiénes pueden acceder?
A este seguro pueden acceder todos los agricultores del país que cuenten con iniciación de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) y sean contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado (IVA). También pueden acceder al subsidio, aquellos agricultores que, sin tener iniciación de actividades, estén siendo atendidos como clientes de crédito del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), Banco Estado, u otras instituciones autorizadas, en cuyo caso el monto asegurado no puede superar las 250 UF por temporada agrícola.
El Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP, a través del Programa de Apoyo a la Contratación de Seguros Agropecuario (PACSA) subsidia hasta el 95% del costo de la prima neta no subsidiada por Agroseguros. El máximo copago neto para el agricultor corresponde a: Cultivo anual (5%), Frutales (10%), Bovinos (5%), Ovinos (5%) y Apícola (5%). Teniendo en consideración que se debe considerar el pago de IVA.
Datos históricos: Durante 2020, INDAP registró un total de 989 siniestros que generaron el pago de más de $1.401.945.538, unas 47.165 UF. El 96% de ese monto son indemnizaciones para cultivos anuales; el 4% restante cubrió daños y pérdidas en especies frutícolas. Cada beneficiario recibió una indemnización promedio de $1.417.538. A nivel nacional, los cultivos más afectados fueron arroz, cebolla, papa, melón tuna, tomate, sandía y maíz grano. En frutales, uva de mesa, manzana, frambuesa y arándano.


