El Ministerio de Agricultura y los gremios relacionados con el sector se reúnen en la búsqueda de acuerdos y alianzas públicos privadas

En un ambiente distendido de conversación y pluralidad se dieron cita al ministerio de agricultura los dirigentes de los gremios que representan la gran agricultura: Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Asociación de Exportadores (Asoex), la Federación de Productores de Fruta de Chile (Fedefruta) y la Corporación Chilena de la Madera (Corma). Hay muchas formas de caracterizar a Chile: Chile, país de poetas. Por otro, Chile larga y loca geografía, según Benjamín Subercaseaux, Chile, uno y diverso. Pero también en forma liviana se dice que Chile es un país minero, administrado por agricultores. Los temas fueron diversos. Cada gremio expuso de sus perspectivas y consideraciones los impulsos que requieren para mejorar su gestión, la necesidad de fortalecer las alianzas públicos-privadas y el rol que tiene cada actor en posicionar al país en el mundo.

El ministro Valenzuela planteó una serie de desafíos para el sector. La idea es poder desarrollar una agricultura sustentable, con un fuerte foco en el desarrollo de la pequeña agricultura y en las gobernanzas de cuencas con una bajada territorial que incorpore a todos los actores presentes en el territorio. Sectores que no han sido incorporados se requieren incorporarlos con mayor energía, sobre todo mantener a los jóvenes en los predios donde puedan desarrollarse y no sufrir este envejecimiento que tiene la agricultura y que afecta en múltiples direcciones el crecimiento del país.

La Sociedad Nacional de Agricultura es una organización gremial que reúne a gran parte de los productores, empresarios del sector silvoagropecuario y profesionales de la agroindustria, así como también gremios sectoriales y regionales, con el fin de impulsar, apoyar o destrabar iniciativas que vayan en beneficio de la producción de alimentos, para alimentar a Chile y al mundo. El presidente de esa entidad Cristián Allendes, planteó que el sector está pasando por un período muy complejo producto de la sequía y la emergencia hídrica, por lo que a su juicio resulta urgente avanzar en el desarrollo de obras de riego o embalses hacia el sur del país. De problemas más estructurales a problemas sectoriales, la urgencia de solucionar temas críticos para el sector como el precio de los insumos agrícolas y la demora que se evidencia en el trabajo de los puertos.

Estratégicamente la agricultura chilena orienta a una política exportadora las producciones agrícolas transformando a Chile, potencia agroalimentaria, principalmente en el ámbito de la fruticultura. Los productores que trabajan en ese ámbito se reúnen en la Asociación de Exportadores, ASOEX, cuyo presidente es Ronald Bown, quien expuso la visión del sector a través del documento “Perspectivas de colaboración público-privada para una fruticultura competitiva y sustentable”, en el cual se describen como claves la necesidad de fortalecer las instancias de diálogo público-privado, así como comprender la sustentabilidad en todas sus dimensiones (social, económica y medioambiental) a fin de generar acciones que incluyan a todos los actores (como es el caso de las comunidades), para contribuir a crear economías saludables.

La creatividad, el conocimiento, la tecnología y los recursos financieros de toda la sociedad son necesarios para alcanzar los ODS en todos los contextos. Como señala CEPAL, la Agenda 2030 es civilizatoria porque pone a las personas en el centro, tiene un enfoque de derechos y busca un desarrollo sostenible global dentro de los limites planetarios. Es universal ya que busca una alianza renovada donde todos los países participan por igual. Es indivisible ya que integra los tres pilares del desarrollo sostenible – económico, social y medioambiental – presentando así una visión holística del desarrollo. La agenda 2030 y los objetivos del de desarrollo sostenible son ejes fundamentales para conseguir este desarrollo con visión ambiental y sin lugar a dudas la nueva agenda ministerial, estará vinculada a un de acción para las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y el trabajo conjunto.

El presidente de Fedefruta, Jorge Valenzuela, señaló la necesidad de trabajar en planes para enfrentar la crisis hídrica considerando la realidad de la sequía, del diseño de matrices por cuenca o región para el abastecimiento de agua en las zonas rurales, como también, para plantear acuerdos amplios de producción sustentable, con la inclusión de productores de todos los tamaños, con el fin de que accedan a herramientas y tecnologías.

Las condiciones naturales y climatológicas del país han permitido producir una diversidad de productos de alta calidad. Los resultados que muestran periódicamente los catastros frutícolas regionales del Ministerio de Agricultura, no es una sorpresa el avance de 71.644 hectáreas que muestran los frutales, 23% más que en 2007, siendo una de las pocas actividades que crece en superficie. El crecimiento de este rubro no solo se explica por la mayor oferta de especies y variedades que tienen una rentabilidad atractiva y que se pueden desarrollar en nuevas zonas geográficas, sino que también por la mayor capacidad de los productores para asociarse y crear exportadoras, además de las oportunidades que han ofrecido los tratados de libre comercio impulsados por Chile.

Finalmente, el presidente de Corma, Juan José Ugarte, manifestó que el sector forestal enfrenta grandes desafíos para los próximos años. El primero es que Chile sea legítimamente carbono neutral “a través de un manejo sustentable de los bosques, al alero de política forestal”. Agregó que existe el compromiso del sector en restaurar 200.000 hectáreas de bosque nativo. Además, planteó la preocupación del sector por el aumento de los incendios forestales y por el preocupante aumento de la intencionalidad en este tipo de eventos.

El ministro Valenzuela planteó una serie de desafíos para el sector durante los próximos años. La idea, tal como explicó, es desarrollar una agricultura sustentable, con un fuerte foco en el desarrollo de la pequeña agricultura y en las gobernanzas de cuencas con una bajada territorial que incorpore a todos los actores presentes en el territorio.

 

 

 

 

Fuente: Comunicaciones Minagri