La CCP afirma que vivimos una aguda crisis de régimen político y de gobernabilidad que afecta a la agricultura y han reactivado la lucha de los pueblos

La Confederación Campesina del Perú, CCP, emitió un pronunciamiento público denominado “El movimiento agrario y campesino en el actual contexto”, en el que sostiene que el país vive una aguda crisis de régimen político y de gobernabilidad que afecta en particular a los productores de la agricultura familiar y han reactivado la lucha de los pueblos.

Agrega que esta situación que es consecuencia de una crisis que lleva ya varios años en el terreno político, social y económico, empeora cada día y no encuentra solución pues la expansión de las redes de corrupción “están paralizando al Estado y desintegrando o desmoronando la precaria institucionalidad existente”.

Esta situación ha generado “el hartazgo ciudadano que se viene expresando en las luchas de los pueblos urbanos y agrarios como sucedió con el estadillo social ocurrido en la región de Junín, cuyo epicentro fue Huancayo, que tuvo un carácter de abierta confrontación con el Gobierno y demandó la renuncia del presidente”, remarca el documento de la CCP.

En este contexto se destaca el Paro Agrario del Cusco que “no solo contó con el apoyo solidario población urbana cusqueña, sino que el paro fue acatado por casi todos los productores agrarios; y por las comunidades campesinas que, con su tradicional fuerza de control territorial, lograron paralizar y bloquear casi todas las vías de acceso y de salida de la región del Cusco”.

En otro acápite, el pronunciamiento advierte de los riesgos que se produzca un desabastecimiento generalizado de alimentos que sobre todo en las zonas de mayor pobreza del país en los que se presenten cuadros de hambruna, no solo por la escasez sino por el incremento de los precios de productos como la papa, choclo, verduras y otros como el aceite, azúcar, huevos, que son la base de la canasta familiar.

Pese a esta situación, la CCP rescata el rol de la agricultura familiar que, pese a que el Estado y los diferentes gobiernos de turno le han dado la espalda, ha continuado produciendo y abasteciendo los diferentes mercados, y sin que se puedan ver los resultados de la llamada segunda reforma agraria que ha mostrado su ineficacia en atender las demandas de la agricultura familiar pues no se destinan los recursos que esta requiere.

Frente a este panorama la CCP plantea implementar una serie de medidas como la reducción, control y regulación de los precios de los combustibles, alimentos, fertilizantes y de las tarifas de los servicios públicos; políticas de apoyo a la agricultura familiar para enfrentar con éxito el riesgo de un probable cuadro de desabastecimiento generalizado de alimentos y de hambruna en las zonas de mayor pobreza.

Asimismo, demanda aumentar en corto plazo la capacidad adquisitiva de la población con bonos y aumento del sueldo mínimo, generar empleo temporal vía inversión pública, promover el agro en particular a la agricultura familiar para dar sustento y viabilidad a la II Reforma Agraria; impulsar la recuperación de la economía promoviendo la inversión pública y privada, implementar reformas constitucionales y fortalecer la lucha contra la corrupción.

Para ver el pronunciamiento completo ingresar al siguiente enlace:

El AGRO EN EL CONTEXTO ACTUAL