Pequeños Viñateros en Expo Viñas Campesinas de Colchagua

A solo 2 horas al sur de Santiago, la capital de Chile, se encuentra El Valle de Colchagua, donde vive la ruta enoturistica más antigua de nuestro país, que recorre hermosos paisajes desde la Cordillera de los Andes hacia la costa.

La calidad de los vinos elaborados por las familias de pequeños productores de la Región de O’Higgins, y las particularidades que les entrega la producción artesanal y tradicional de la Agricultura Familiar Campesina, son dos realidades que volvieron a quedar de manifiesto en el regreso presencial de la Expo Viñas Campesinas de Colchagua, que se llevó a cabo en la comuna de Chépica bajo la organización del Municipio, INDAP y la cooperativa Covicam. Para Orlando Contreras, Presidente de Mucech, iniciativas de esta naturaleza ponen de relieve lo importante que es la agricultura familiar campesina como dinamizador de las economías locales, pero sobre todo como factor de cohesión social y mayor importancia adquiere en tiempos de crisis porque abastece los mercados locales de alimentos frescos.

Son 4.500 los productores pertenecientes a la Agricultura Familiar, los que ocupan una superficie de 7 mil hectáreas y se concentran mayormente en la zona central del país, aunque con motivo y consecuencia del cambio climático, la frontera agrícola ha permitido la producción de viñedos en el sur de Chile.

El Programa Viñas Campesinas nació a fines de 2014 como respuesta al complejo escenario productivo y económico que sostenidamente afecta a los pequeños viñateros.

El nombre Vino Campesino se debe a relevar el gran valor del “campesino y su familia” ya que son la pieza fundamental para el desarrollo local de un territorio vitivinícola.

El concepto de vino campesino es un desafío que se planteó el Ministerio de Agricultura a través del Indap, Instituto del Desarrollo Agrícola y el SAG y que incluyó en el Registro de Bebidas Alcohólicas una nueva clasificación genérica, en referencia a los factores humanos asociados al proceso productivo como elemento diferenciador.

Las variedades más importantes corresponden a la blanca Moscatel de Alejandría y a las tintas Cinsault, Carignan y País, esta última con cerca de 7000ha plantadas tanto en lomas como en vegas. Para aquellos productores que vinifican su producción de uvas, los vinos en muchos casos no alcanzan la calidad que hoy demanda por el mercado, vendiendo sus productos en unidades de consumo de 5L a valores que oscilan entre $400 y 600/L. Durante estos últimos anos, diversos proyectos vitivinícolas han comenzado a vinificar con un buen nivel tecnológico las uvas de las variedades cultivadas en la zona del Maule y Bio-Bio, pero de forma separada para potenciar sus peculiaridades, con excelente resultados enológicos y económicos.

Los asistentes a la Expo Viñas Campesinas de Colchagua pudieron disfrutar de los brebajes preparados por 16 viñedos de asociaciones usuarias de INDAP.

Siete de ellos resultaron galardonados en las categorías Blanco, Tinto, Carmenere, Cabernet Sauvignon, Blanco Dulce, Rose Dulce, Espumante y Tradiciones.

Hoy contamos con vinos campesinos de gran calidad. Como INDAP hemos colaborado a través de nuestros programas con inversiones y capacitación técnica a las y los pequeños productores vitivinícolas. Queremos fortalecer también el apoyo a la comercialización de sus productos y llegar a nuevos mercados. Nuestro compromiso es seguir apoyando y fortaleciendo los vinos campesinos”, señaló el director nacional del INDAP, Santiago Rojas.

“Por su calidad, hoy en cualquier parte del mundo uno puede encontrar vino chileno. Pero era importante también que los pequeños productores tuvieran esa opción. En eso estamos trabajando, abriendo espacios comerciales, abriendo ferias, mostrando estos productos”, agregó por su parte el subsecretario de Agricultura, José Guajardo.

Los Pequeños viñateros del Valle de Colchagua

La enóloga Francisca Palacios coincide con las autoridades. Para ella, los vinos de las y los pequeños viñateros del Valle de Colchagua “pueden competir perfectamente con cualquier otro productor” a nivel internacional.

Clave en este crecimiento han sido las iniciativas con las que INDAP ha colaborado al desarrollo de la vinificación chilena made in Agricultura Familiar Campesina. En O’Higgins, por ejemplo, los vitivinicultores han accedido desde el 2016 a aportes, financiamiento (Programa de Desarrollo de Inversiones-PDI) y asesorías especializadas de reconocidos expertos.

Esos esfuerzos ya han rendido sus primeros frutos, con la entrega de diversas distinciones para representantes de la zona, como medallas de oro en distintas versiones del “Catad’Or Wine Awards”.

Y es que los vinos campesinos se caracterizan por un método común: sus autores están presentes en todo el proceso, desde la poda de las parras, pasando por la cosecha, la elaboración y finalmente la venta.

“Nosotros tenemos vinos orgánicos, que los hacemos hace seis años. 120 años tienen las parras. No le echamos ningún pesticida. Son vinos limpios, procesados entre mi hijo, el trabajador y yo todo el tiempo”, contó durante la Expo René Cabello, de RC Viñedos, que fue premiado por su Cóndor Cabernet Sauvignon 2018 gran reserva.

El Picaflor de Nenquén de Viñedos Carmen Valdés y Familia fue distinguido en la categoría Rose Dulce. “Lo sacamos del jugo de uva Carmenere, el cual se fermenta a baja temperatura. Para el Carmenere se desgrana la uva a mano y de ahí se deja unas dos horas con grano. Sacamos sólo el jugo y se pone a fermentar para que de su color característico”, explicó Carmen Valdés.

Viña el Republicano, por su parte, se llevó dos medallas de las medallas de la jornada: Mejor Tinto y Mejor Blanco Dulce. Sobre este último -un Chardonnay 2021- su autora, María Inés Letelier, declaró que “es 100% vino artesanal”.

Para Casa Valenzuela, el vino campesino tiene también un componente patrimonial e histórico. “Nosotros hacemos un Chacolí. La independencia de Chile se celebró tomando este tipo de vino, que viene de la tradición vasca. Traducido, Chacolí significa ‘vino casero’”, dijeron desde la viña.

En total, los asistentes pudieron disfrutar de los brebajes preparados por 16 viñedos de asociaciones usuarias de INDAP. Siete de ellos resultaron galardonados en las categorías Blanco, Tinto, Carmenere, Cabernet Sauvignon, Blanco Dulce, Rose Dulce, Espumante y Tradiciones.

Premiados 2022:

Mejor Vino Blanco – Ñuke Semillon 2020, RC Viñedos.

Mejor Vino Tinto – Kelcherewe Cabernet Franc/Carmenere Gran Reserva 2020, El Republicano.

Mejor Vino Carmenere – Amor Eterno Gran Reserva 2019, Red del Vino.

Mejor Cabernet Sauvignon – Cóndor 2018 Gran Reserva, RC Viñedos.

Mejor Vino Blanco Dulce – Utopía Chardonnay 2021, El Republicano.

Mejor Vino Rosé Dulce – La Manda de Don Clemente Late Harvest Rose 2019 de Viña Don Clemente y Picaflor de Nenquén Rosé 2020 de Viñedos Carmen Valdés y Familia.

Mejor Espumante – Andariego Moscatel 2020, Viña Escobar.

Premio Tradiciones del Campo Chileno – Chacolí Rosado 2018, Casa Valenzuela.