Productores frutícolas de Chile, senadora Allende y ministro de Agricultura acuerdan agenda de trabajo para enfrentar crisis logística, alza de costos y sequía en el Valle de Aconcagua
Vivimos un tiempo único: la crisis sanitaria producto del Covid y la crisis climática han generado la necesidad de establecer nuevos pactos sociales. Y como forma inédita, al menos en nuestra legislación, asoman en el horizonte los derechos de la tierra y de la naturaleza en general. Hay que deponer actitudes de intransigencia para caminar hacia acuerdos que benefician el desarrollo. Un estado que consagra derechos sociales es más seguro. Desde este prisma las articulaciones resultan absolutamente necesarias para consolidar el proceso de mejoramiento, como es el caso de la fruticultura. En la agenda de los intervinientes: crisis logística, alza de costos y sequía, y el cómo enfrentar estos cuellos de botella. Por eso, la reunión sostenida por la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta) en Los Andes, encabezada por la senadora Isabel Allende y el ministro Agricultura Esteban Valenzuela, fue para generar conciencia sobre la gravedad de la severa crisis de desfinanciamiento que tienen los fruticultores del Valle del Aconcagua.

El Valle del Aconcagua, fuertemente ligado al desarrollo frutícola, es una cuenca de origen cordillerano, ubicada en la Región de Valparaíso a unos 90 km al norte de Santiago y unos 105 km al oriente de la Ciudad de Valparaíso. El valle sufre desde hace más de una década los efectos de una sequía que, aunque es síntoma innegable de desertificación, ofrece también la posibilidad de adaptar cultivos para mantener el desarrollo económico de los agricultores de la zona. Una de las aristas de esta adaptación se relaciona con el estudio de especies, frutales o arbóreas, que pudieran desarrollarse de buena forma en una zona con crisis hídrica o que va a sufrir cambios en cuanto al clima. Se trata de especies diversas y quizás de producción nueva en determinada zona agrícola, lo que constituye un desafío mayor. A partir de estas primeras constataciones, en encuentros anteriores, se definió analizar especies conocidas por los agricultores, pero también ver la factibilidad con otras totalmente nuevas, llegando a la jojoba, el lúcumo, el frambueso y el pistacho.
A la reunión en la ciudad de Los Andes asistieron el presidente del gremio Jorge Valenzuela, y el presidente de la Asociación de Agricultores de Los Andes (director de Fedefruta) Víctor Catán, junto con otros representantes y autoridades. Se puso en común los problemas que afectan al sector y el alza de costos en todas las etapas de la producción y comercialización de la fruta, de la importancia de generar mesas de trabajo para regular el trabajo agrícola, y de la urgencia de aprobar los protocolos de Systems Approach para que la uva de mesa de la zona no requiera de fumigación al momento de ser exportada EE. UU., y así los envíos sean más competitivos.
Crisis logística: «No habrá retornos para los productores»
«No hay cómo terminar la temporada ni cómo partir la próxima». De esa forma, el presidente de Fedefruta compartió información a las autoridades presentes sobre el impacto de la crisis logística global que ha llevado a muchísimos productores de uva de mesa, cerezas, arándanos, manzana y otras especies importantes al desfinanciamiento y al borde de la quiebra. «No habrá retornos para los productores. Los exportadores no están sacando las liquidaciones, los fruticultores tienen esperanzas, pero la fruta se ha perdido por los atrasos en la logística, y junto con el alza de costos en flete, insumos y trabajadores agrícolas, ha hecho que esta crisis sea más grande que la del cianuro, pues se ha visto comprometida fruta desde Atacama hasta Chile Chico, y ha sido muy dura en las principales especies», explicó el líder de la fruticultura chilena. En este sentido, los dirigentes de Fedefruta solicitaron que el embarque de la fruta en los puertos chilenos sea prioritario en las semanas que debe salir a los mercados. «Nuestro producto es perecible y muy perecible, no tenemos cómo defendernos frente a la crisis logística», concluyó Jorge Valenzuela.
También, Víctor Catán se refirió al alza del dólar, anotando que el rubro no se ha visto beneficiado por culpa del atraso o no llegada inclusive de las liquidaciones, y que este aumento en el valor de la divisa solo ha hecho que la deuda de los productores se haya incrementado, dado que dichos costos en insumos, por ejemplo, son justamente en dólares. «Quiero decir que estamos ad-portas de vivir una crisis social del agro por los problemas del agua, la comercialización y los créditos. Tenemos que buscar soluciones en conjunto, inmediatas, puesto que hay una temporada de por medio», enfatizó.
Respuestas y coordinación
El ministro de Agricultura Esteban Valenzuela comentó, que “esta reunión con los Productores frutícolas de Chile, fue especialmente fecunda. Recordemos que el Valle del Aconcagua y, por cierto, el del Cachapoal, son los principales productores de fruta, y es esencial para generar trabajo, pero también es prioritario para la seguridad alimentaria del país, y además, como aporte a la seguridad alimentaria mundial”.
Y agregó: “El hemisferio norte nos aporta cereales, y nosotros aportamos al hemisferio norte fruta de calidad. Éste ha sido un tiempo difícil, y en vez de culparnos asumimos las responsabilidades de una crisis global en cooperación. Hemos conocido las dificultades que han tenido en logística, en los precios de los fertilizantes, en ponernos al día con un estatuto del trabajador temporero incluyendo, particularmente, a trabajadores bolivianos. También, poner a los alimentos como prioridad en la importación y exportación, como una tarea prioritaria que nos llevamos junto con los parlamentarios con quienes compartimos estos desafíos”.
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