SAG Aysén realiza vigilancia preventiva por plaga que afecta a la frutilla

Dada la tendencia al aumento en el flujo comercial con el exterior, Chile debe soportar una presión creciente sobre sus fronteras a la introducción de plagas y enfermedades exóticas. Es por ello que dentro de la política comercial se contemplan resguardos a la penetración de agentes patógenos foráneos, así como también a la diseminación, a través del territorio nacional, de las plagas y enfermedades ya existentes.

La FAO estima que las plagas y enfermedades de las plantas provocan pérdidas de hasta el 40 % de los cultivos alimentarios, y los daños que generan en la agricultura agravan el problema existente del aumento del hambre mundial y amenazan los medios de vida rurales. Proteger a las plantas de las plagas y enfermedades es mucho más eficaz en función de los costos que enfrentarse a emergencias fitosanitarias. Una vez establecidas, suele ser imposible erradicar las plagas y enfermedades de las plantas y, además, su gestión requiere mucho tiempo y es costosa.

Caleta Andrade es una pequeña localidad costera de Islas Huichas, perteneciente a la Provincia de Aysén. Hombres y mujeres de este lado del litoral, dan vida a una comunidad enfocada principalmente en el desarrollo productivo pesquero.

Considerando este escenario y apostando a la diversificación productiva regional, es que el equipo de profesionales del Programa “Fomento al Desarrollo Frutícola de la Agricultura Familiar Campesina (AFC)”, financiado por el Gobierno Regional de Aysén, y cuyo objetivo central ha sido promover el conocimiento, las habilidades para que la Agricultura Familiar Campesina pueda incursionar con éxito en el rubro frutícola, es que  vislumbró la posibilidad de poder generar el interés local por incursionar en este tipo de cultivo.

Producto del incremento en la producción de frutillas y del dinamismo mismo de la actividad, se han generado nuevas opportunidades de diversificación para la AFC. Sin embargo, cuidar la sanidad vegetal es una tarea permanente. En labores de vigilancia preventiva se encuentra trabajando el Servicio Agrícola y Ganadero de Aysén ante la detección en la zona central del país del nematodo de la frutilla, Aphelenchoides fragariae. Se trata de una plaga cuarentenaria que se encontraba ausente del territorio nacional y cuya presencia fue confirmada recientemente por los laboratorios del SAG. Junto con ello, el Ministerio de Agricultura declaró emergencia agrícola por la presencia de la plaga, lo que permitirá la gestión más expedita de recursos para apoyar a los productores y productoras afectados.

El nematodo de la frutilla es una plaga que provoca daños principalmente en el rendimiento de las plantas, por ejemplo: malformación en el brote, enrojecimiento de los pecíolos, deformación del fruto, muerte de la yema de la corona, entre otros, aunque las personas pueden consumir las frutillas sin problemas, ya que no afecta su salud.

“Es importante señalar que no existe presencia de esta plaga en la región de Aysén, es decir, no hay indicios del nematodo. Sin embargo, el Servicio Agrícola y Ganadero ya inició monitoreo, y se realizarán capacitaciones informativas con los agricultores y agricultoras de todas las provincias para mantenerse alerta ante cualquier sospecha de presencia de la plaga en la región” señaló Valeria Carrasco Sáez, Directora (s) del Servicio Agrícola y Ganadero en la Región de Aysén.

La mayor producción de frutilla se concentra en manos de pequeños agricultores perteneciente a la agricultura familiar campesina, ubicados en todo el territorio regional, de preferencia en la provincia de Coyhaique, seguido por Puerto Aysén, Chile Chico y Cochrane.

Mario Taruman, encargado (s) regional de Protección Agrícola, Forestal y Semillas, indicó que “es importante estar atentos a los síntomas de la plaga, que son malformaciones en el brote, hojas deformadas, retorcidas, zonas descoloridas con una superficie dura y áspera, además de menor tamaño con bordes arrugados, enrojecimiento de las hojas y un escaso desarrollo de la planta, por otra parte los racimos de flores se ven reducidos con solo una o dos flores, además de formación del fruto”.

Es importante considerar que la plaga se disemina a través de material de propagación contaminado, como plantas infestadas; y de una planta a otra principalmente a través del agua sobre la superficie de los cultivos.

La directora regional (s) SAG Valeria Carrasco realizó un llamado a mantener la calma y ante cualquier sospecha de presencia de la plaga comunicarse con la oficina SAG más cercana.