Focalizado en la Agricultura Familiar Campesina, el Ministerio de Agricultura presentó Plan Nacional de Resguardo de Semillas
El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, junto a la directora nacional del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), Iris Lobos, presentaron la implementación del Plan Nacional que creará capacidades en productores agropecuarios para el resguardo de semillas y razas.
Chile es un importante centro de la diversidad biológica por el alto número de especies endémicas que posee, como también por la alta diversidad intraespecífica de sus especies, debido a su adaptación de estas a los distintos ambientes que posee el país. De las 4.655 plantas nativas presentes en Chile, el 46 % son endémicos, es decir, se encuentran en el territorio nacional.
Debido a las crisis alimentarias y de sanidad, como reciuén lo advertismos con el coiviud 19, cada vez existe la necesidad de la conservación de los recursos naturales vivos en forma de semillas, bulbos, polen y esporas. En un mundo cada vez más cambiante y con una constante amenaza de escasez alimentaria y cambio climático, los recursos genéticos son un recurso estratégico para las naciones que los poseen, constituyéndose como un patrimonio de la humanidad de valor incalculable. Son la base de la seguridad alimentaria mundial de las personas y de los animales, por lo que su pérdida representaría una grave amenaza para la estabilidad de los ecosistemas y del desarrollo agrícola, transformándose en materia prima para el desarrollo de investigaciones científicas e industriales.

Los Centros de Germoplasma, administrados por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, cumplen esa función, cuyo objetivo es conservar recursos genéticos (vegetales) bajo condiciones favorables para prolongar su sobrevivencia cuyo objetivo corresponde a la conservación ex situ de diversidad genética. Mediante la Red de Bancos de Germoplasmas que existen en Chile, INIA es es responsable de la conservación de más de 38.000 recursos genéticos de especies vegetales entre cultivadas y nativas, además de 4.000 accesiones de microorganismos, lo que representa una importante y beneficiosa colección fitogenética de la agricultura de Chile.
La Red está integrada por cinco bancos, entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos:
- Banco Base y Activo INIA Intihuasi: Vicuña, R. de Coquimbo (conservación a largo plazo).
- Banco Activo de INIA La Platina: R. Metropolitana (conservación a mediano plazo).
- Banco Activo de INIA Quilamapu: Chillán, R. de Ñuble (conservación a mediano plazo).
- Banco de Recursos Genéticos Microbianos: Chillán, R. de Ñuble.
- Banco Activo de INIA Carillanca: Temuco, R. de La Araucanía (conservación a mediano plazo).
- Banco Activo de INIA Remehue: Osorno, R. de Los Lagos (conservación a mediano plazo).
En Chile hay cerca de 5.000 especies de flora nativa y las semillas de 1.190 de ellas ya se encuentran resguardadas. Están en un edificio antisísmico y antialuviones, con los máximos niveles de seguridad, con temperatura y humedad controlada, para que permanezcan intactas al menos por los próximos 50 años y así nuevas generaciones puedan conocerlas.
En suma, la conservación, entendida como una disciplina dedicada a la protección, rescate, mantención, estudio y uso sustentable del patrimonio biológico, es vital para mantener la diversidad genética de especies de un país o región, así como sus interacciones y los procesos evolutivos que las originan. En este sentido, los bancos de germoplasma son instalaciones o centros para conservar recursos genéticos bajo condiciones favorables para prolongar su sobrevivencia, cuyo objetivo final corresponde a la conservación ex-situ de diversidad específica y genética. Estos bancos permiten la preservación en el tiempo y la valoración de los recursos genéticos mediante su estudio. Son la fuente o base del material para el desarrollo de nuevas variedades cultivables, de nuevas tecnologías biológicas o fuente de material para planes de restauración ecológica, entre múltiples posibilidades- explican en el documento Ex situ plant conservation in the SAG germplasm bank: A tool for ecological restoration, los invetsigadores Roberto Niculcar, Karina Latorre & Osvaldo J. Vidal.

Con foco en la agricultura familiar campesina, el Plan Nacional de Resguardo de Semillas y Razas propone la formación de mil personas en la normativa de sistemas de conservación y protección de variedades vegetales y razas animales en Chile. A través de la experiencia técnica y tecnológica del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y su Red de Bancos de Germoplasma (RBG), se buscará fomentar la soberanía alimentaria en el territorio. “Chile tiene una deuda histórica con el rescate y puesta en valor de nuestra diversidad, tanto ancestral, de semillas y plantas en toda su extensión territorial”, señaló el ministro Valenzuela.
En esa línea, el secretario de Estado sostuvo que: “Chile tiene una deuda histórica con el rescate y puesta en valor de nuestra diversidad, tanto ancestral, de semillas y plantas en toda su extensión territorial, y también de aquellas que, distintas mezclas que ha tenido el país en su hibridaje han sido parte de nuestras comidas tradicionales del mundo rural”.
“Por eso queremos destacar que va a haber un trabajo de INIA con INDAP en la línea de fomento, rescate y recuperación de los cultivos anuales tradicionales y de legumbres y hacemos un llamado a municipios y gobiernos regionales a asociarse con el INIA para fortalecer estas líneas de trabajo”, agregó.
De esta manera, y con el “Plan Nacional de Resguardo de Semillas y Razas para la Soberanía Alimentaria”, se espera dar protección legal al material vegetal de uso tradicional e ingresarlo a la red de bancos que administra INIA a nivel nacional. Esto con el apoyo entre la Agricultura Familiar Campesina (AFC) y los pueblos originarios, con el traspaso de semillas rescatadas.
En esta etapa inicial, este plan contempla tres programas de guardadores y multiplicadores de variedades y razas; rescate, protección y uso de variedades tradicionales; y de fortalecimiento de la infraestructura de la RBG. “Nos estamos haciendo cargo para garantizar la soberanía alimentaria en el país, en cuanto a semillas y razas. Queremos formar personas que estén capacitadas en la normativa y sistemas de conservación y protección de variedades”, señaló la directora nacional de INIA, Iris Lobos.
La iniciativa contempla una inversión estimada sobre los $8 mil millones y comenzará a implementarse en 2023. Algunas de sus metas son capacitar a mil productores/as para 2025, e identificar y proteger las variedades tradicionales de todas las regiones agrícolas de Chile.
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