Mesa regional abordó las implicancias traídas por la nueva ley apícola chilena

La actividad apícola es fiel representante de la agricultura familiar campesina, con más de 9 mil apicultores (31% mujeres, 64% hombres, 4% empresas) y 1.300.000 colmenas a nivel nacional. La actividad apícola se desarrolla en todo el territorio nacional, concentrándose el 99% de los colmenares entre las regiones de Atacama y Aysén produciendo miel, material vivo, servicios de polinización y otros productos de la colmena que tienen por destino al mercado nacional e internacional.

La ley, que fue aprobada por voto unánime en el Congreso, se mantuvo estancada durante años en la Cámara. La nueva norma hace un reconocimiento estatal a la importancia del mundo apícola y se establece como objetivo la promoción, protección y fomento del desarrollo sustentable de la apicultura como actividad silvoagropecuaria. El 12 de octubre de 2022 fue publicada, en el Diario Oficial de la República de Chile, la ley que regula la actividad apícola, lo que significa que desde este día empezó a regir esta normativa.

La apicultura chilena juega un papel relevante para nuestro país por su rol crucial en la estrategia de desarrollo agrícola y alimentaria de Chile, a partir de su contribución en los servicios de polinización con abejas Apis Melífera, conservación de la biodiversidad, y por su producción de miel y otros productos de la colmena (Cera, jalea real, veneno, polen, propóleo, abejas reinas, paquetes de abejas vivas y servicios de polinización y apiterapia), conformándose en un ámbito de creación de valor para el país y las comunidades rurales que desarrollan la actividad.

La cadena apícola nacional ha dado pasos importantes en los últimos años, cumpliendo un primer ciclo de producción y profesionalización basado en la exportación de mieles a granel, material vivo y la valoración de sus servicios de polinización, principalmente. No obstante, quienes se dedican a la actividad, coinciden que aún existen múltiples desafíos y nuevas condiciones de contexto que impactan sobre la sostenibilidad del sector y su proyección de crecimiento. El sector busca al 2030 consolidar su contribución y ser reconocido como un pilar estratégico en el desarrollo sostenible de nuestro país, destacando su contribución en la protección de la biodiversidad y su impacto en el bienestar de los apicultores y apicultoras de la economía familiar campesina chilena, junto con posicionarse en Chile y el mundo con su oferta completa de productos de la colmena por sus características de inocuidad y de gran calidad, destacando los atributos únicos de sus mieles.

De forma presencial y online se desarrolló una nueva Mesa Regional Apícola, que en esta oportunidad se llevó a cabo en la capital nacional de miel, como es la comuna de Santa Bárbara. La instancia permitió abordar la reciente “Ley Apícola”, la cual tras ocho años de trabajo fue aprobada a fines del mes de agosto de forma unánime por el Congreso. La nueva norma, número 21.489, hace un reconocimiento estatal a la importancia del mundo apícola y se establece como objetivo la promoción, protección y fomento del desarrollo sustentable de la apicultura como actividad silvoagropecuaria. Además, permite crear el registro nacional de apicultores y el de estampadores de cera, y se podrá regular el uso de plaguicidas que puedan tener efectos sobre esta actividad, lo cual fue abordado en una charla por Celia Iturra, profesional de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA).

La analista del sector forestal y apícola de ODEPA explicó que “la actividad apícola es fiel representante de la agricultura familiar campesina, con más de 9 mil apicultores (31% mujeres, 64% hombres, 4% empresas) y 1.300.000 colmenas a nivel nacional. Más del 33% de los apiarios combina la función apícola con otros rubros, contribuyendo a la soberanía alimentaria y donde las mujeres presentan una participación del 31% en el rubro apícola”. Los apicultores participantes también se interiorizaron respecto al proyecto “+Bosques, juntos contra el cambio climático”, iniciativa de gestión forestal con especies nativas, que se centra en la reducción de las emisiones debidas a la deforestación y a la degradación de los bosques.

Según datos de la Federación Red Apícola Nacional, sólo la región del Biobío cuenta con 1.137 apicultores, quienes almacenan 94.932 colmenas, entregando 2.000 toneladas de miel al año, lo que equivale aproximadamente al 18% de la producción a nivel nacional. Cabe recordar que desde el Movimiento Nacional de Apicultores de Chile, su presidente, Mario Flores Chávez, dijo, al ser consultado por diario La Tribuna luego de que se aprobara la ley apícola, que “estamos muy contentos de poder hablar de la ley apícola, que por años estuvo estancada en la Cámara Alta y Baja y que finalmente fue aprobada, será promulgada y será ley”. “Desde el gremio estamos muy contentos, ya que hemos aportado a la causa, así como hemos podido visibilizar el estado de crisis que actualmente vive la apicultura en Chile”, valoró el dirigente.