Planificar los pasos es esencial para fortalecer el camino de las gremiales
En el editorial de esta semana, hablo sobre un tema importante para nuestras afiliadas (gremiales) que buscan crecer como una organización sindical responsable y creíble que representa y defiende los derechos e intereses de los agricultores(as) familiares, campesinos y comunidades indígenas: la Planificación Estratégica.
La planificación estratégica es un momento importante en varios aspectos. Por lo tanto, destaco aquí los fundamentos y pasos de la planificación y cómo planificar. Comenzando por establecer los objetivos que la gremial quiere lograr en el período planificado. La claridad en estos puntos es esencial para todo el proceso, ya que serán la guía para el trabajo que seguirá. Comprender a dónde quiere ir la organización y lo que quiere lograr para sus representados permite determinar de manera más asertiva las acciones que deben implementarse para lograr los objetivos establecidos.
Otro tema decisivo a la hora de planificar es analizar el escenario político y económico que vive el país y la región en que opera la gremial, a fin de identificar los desafíos que esta situación plantea para la organización y, por lo tanto, esbozar medidas destinadas a enfrentarlos. Analizar las acciones del sindicato realizadas en períodos anteriores y sus resultados, así como las que no se han cumplido, también es un trabajo relevante que puede contribuir a la planificación futura.
Más un elemento importante en el trabajo de planificación son las personas que participan en él. Además de los líderes, es necesario contar con otras personas que conozcan la agenda de lucha y la realidad del escenario en el que operan, bien como el equipo técnico de la organización, que también está capacitado para sistematizar los puntos discutidos en la reunión de planificación. Puede ser interesante involucrar también a líderes de organizaciones de base para contribuir a este proceso. Vale la pena mencionar que cada organización debe definir la metodología que mejor se adapte al grupo que actuará en la creación de este plan.
Un aspecto que surge cuando se planifica es la sostenibilidad financiera de la organización. Este tema puede ser delicado, pero es esencial que sea tratado con prioridad en la planificación de manera transparente y responsable, encontrando alternativas y asumiendo compromisos dentro de la organización. Es de esta manera que podemos fortalecer nuestra organización, permitiendo así los recursos humanos y financieros que lleven a cabo su planificación y, de esta manera, año tras año crecer, prosperar y mejorar la representación y representatividad con su base asociada, la sociedad y los gobiernos. Construir una buena planificación también permite acordar alianzas y asociaciones estratégicas, que pueden ofrecer más posibilidades para llevar a cabo acciones planificadas y reducir los costos del efectivo de su organización.
Una vez realizada la planificación, el siguiente paso es llevar a cabo con persistencia, sabiduría y responsabilidad todas las acciones y objetivos establecidos y deseados. La implementación de todas las acciones y objetivos previstos es estratégica para el fortalecimiento organizacional e institucional de la organización sindical, especialmente en la representación y representatividad de su base, que son las familias agricultoras, campesinas y comunidades indígenas.
Vale la pena recordar que también es parte de la planificación estratégica determinar los instrumentos para monitorear y evaluar la ejecución de las acciones planificadas. Y, sin embargo, prever una posible nueva planificación, en caso de que la coyuntura sufra cambios inesperados e imponga nuevos desafíos.
Toda planificación debe tener las premisas de crecimiento, desarrollo y fortalecimiento de su organización sindical, con el objetivo de representar y defender mejor los derechos e intereses de sus asociados. Porque no tiene sentido planificar para quedarse donde está. En esta lógica, el acto de planificación requiere coraje y audacia de los líderes, pero también realismo, para tener objetivos posibles y alcanzables. Sea en la planificación de un semestre, un año o un mandato completo de una directiva. La planificación tiene el principio de permitir que su organización haga un buen trabajo para mejorar la vida de los agricultores y agriculturas, campesinos y campesinas y comunidades indígenas en sus territorios.
Alberto Broch – Presidente de la COPROFAM


