Debemos buscar los caminos para construir un futuro mejor
En las últimas semanas, los productores de diversas provincias fueron realizando asambleas tras el anuncio del gobierno nacional de que se modificaría el esquema de retenciones a las exportaciones en nuestro país. Al respecto, cabe señalar que, en la previa del debate parlamentario, gestiones de la Federación Agraria permitieron instalar en la agenda la necesidad de que se diferencie por escala y se brinde algún criterio de equidad tributaria.
Luego, en los debates convocados por la Comisión de Enlace en las semanas siguientes, nuestros dirigentes fueron quienes sostuvieron, defendieron y garantizaron que las cuatro entidades elevaran al gobierno nacional el pedido de la segmentación.
Conforme ha sido el programa que históricamente sostuvo nuestra entidad, decimos desde FAA que la prioridad de las políticas para el sector debe estar en el desarrollo rural, en las economías regionales, en la agricultura familiar, en un modelo sostenible que permita revertir la tendencia a la concentración que venimos padeciendo hace tiempo. Por eso, hemos dicho en cada asamblea que no se trata solamente de hablar de retenciones, sino de implementar una política integral que contenga a nuestros productores. Y, así, poder dialogar con los municipios y provincias sobre la presión fiscal y la realización de obras de infraestructura, el arraigo y el acceso al crédito a tasas razonables, entre otros temas.
Por eso es que decimos, ante quien corresponda: “Si se pone a todos en igualdad de condiciones, el segmento de productores que representamos estará en serio riesgo de desaparición”.
En estos momentos, no sólo comienza un año, sino también una década que, esperamos, en materia agropecuaria tenga un camino distinto que las anteriores.
Hace poco se conocieron los resultados preliminares del Censo nacional agropecuario 2018 que hizo el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). En ese momento, la noticia que impactó más fuerte fue el dato de que en 16 años perdimos 83 mil productores. Desde la Federación Agraria Argentina seguiremos bregando, sea cual sea el signo político que gobierne el país, por un modelo que revierta esta tendencia y signifique más oportunidades para el interior productivo, la agricultura familiar y las economías regionales.
También decimos que, para lograr la unidad y el progreso de los argentinos, y aspirar a construir un país mejor, dejando atrás la grieta, tenemos que entender que no podemos actuar con viejas posturas de enfrentamiento y sectorización que sólo fomentan y retroalimentan el rencor y la división. Hemos dicho muchas veces que esperamos que desde la política haya también un esfuerzo, reduciendo aquellos gastos que no redunden en una mejor calidad de vida para los ciudadanos, ya que el esfuerzo para bajar la presión fiscal y dar mayor impulso a la producción y la generación de empleo tiene que venir de todos.
Debemos encontrar el equilibrio para que no seamos unos contra otros, sino todos juntos entendiendo al otro, que podamos buscar las herramientas apropiadas que promuevan un desarrollo armónico y conjunto. Y así revertir índices de pobreza y exclusión que nos duelen a todos.
El único camino para esto es el del entendimiento, el trabajo conjunto mirando al futuro, conteniendo a todos los sectores, dando oportunidades sin mezquindades, entendiendo que todos somos parte fundamental de este proceso.


