Valorar a las mujeres rurales y sus derechos es indispensable para el desarrollo sostenible y solidario de la AFCI
Esta semana tuvimos el Día Internacional de la Mujer, el simbólico 8 de marzo, que marca la lucha política permanente por garantizar los derechos de las mujeres en todo el mundo. Una fecha que dialoga con muchos de los temas que defendemos en COPROFAM, a partir del entendimiento de las desafiantes realidades que viven las mujeres que ayudan a construir la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena en nuestra región. Esta comprensión nos lleva a trabajar siempre en propuestas y articulaciones políticas que refuerzan la valorización de estas mujeres en todo el contexto de la AFCI.
Reafirmar las agendas de las mujeres rurales y debatirlas, tanto con nuestras bases como con las autoridades gubernamentales de los países, es fundamental para el desarrollo sostenible y solidario de la AFCI en todos los niveles, desde el local hasta el global. Una de las principales agendas políticas de la actualidad que reitera esta idea es el Decenio de la Agricultura Familiar, que apunta a la promoción de la equidad de género y el rol de liderazgo de la mujer rural como pilar transversal y estratégico para fortalecer la AFCI, siendo uno de los siete pilares señalados en el Plan de Acción Global de la campaña.
Ante la realidad de las mujeres en las zonas rurales de nuestros países, sabemos el gran valor de este debate. Las agricultoras familiares, campesinas e indígenas representan casi la mitad de la fuerza laboral de la AFCI en el contexto global. Y aunque están tan presentes y activas en esta actividad, todavía no reciben el reconocimiento y valoración que merecen. Valoración que debe suceder principalmente a través de políticas públicas diferenciadas que promuevan una mejor calidad de vida y condiciones de trabajo dignas para ellas.
Como señala el Pilar 3 Transversal del Decenio, para impulsar el potencial de la Agricultura Familiar de garantizar la soberanía y seguridad alimentaria de los países, es muy necesario ampliar la capacidad de las mujeres rurales de producir alimentos en sus territorios, a través de políticas diferenciadas para ellas de acceso a recursos naturales, crédito y asistencia técnica, por ejemplo, mejorando así su participación en la economía rural y permitiendo también una mayor autonomía para estas mujeres.
También cabe señalar que, además de trabajar en el campo, una gran parte de las mujeres rurales todavía tienen doble o triple de jornada de trabajo en el cuidado de la familia y el hogar, y esto muchas veces no es reconocido por sus compañeros, sus comunidades y sus representantes políticos. Pero deben sí ser reconocidas, para que podamos avanzar en los temas importantes para las mujeres, que también demuestran ser importantes para toda la sociedad. Sabemos que estas jornadas se han vuelto aún más agotadoras durante la pandemia, con las familias en casa por más tiempo, exigiendo más atención, hecho que hace que la discusión sobre cómo ofrecer más apoyo a estas mujeres sea aún más urgente.
Ante todos estos temas, es estratégico incrementar la representación de las mujeres en los ámbitos políticos, con mayor participación femenina en todos los espacios de articulación de políticas públicas y toma de decisiones, desde el ámbito gremial hasta el gubernamental. En COPROFAM aplicamos esta estrategia, y valoramos mucho la participación de nuestras dirigentas en todos los debates y actividades políticas que realizamos, siempre abiertos a escuchar sus informes y propuestas, con el fin de construir agendas que contemplen las demandas de las mujeres rurales.
La coordinación de Mujeres de la Confederación, liderada por nuestra vicepresidenta Elga Angulo, es una de las iniciativas que nos ayuda a estructurar mejor este trabajo y hacerlo más efectivo. También estamos orgullosos de tener una afiliada exclusiva de mujeres campesinas, la AMRU, organización de Uruguay, y de que nuestra Coordinación de Jóvenes también esté dirigida por una mujer, la joven Melina Rodríguez.
Mi mensaje a cada una de las compañeras en este 8 de marzo de 2021 es que no te desanimes ante las dificultades del día a día, y cree en su fuerza. Eres muy importante en la prosperidad de su familia, sus trabajos, su comunidad y en la construcción de un futuro que será mejor para todas y todos. Finalmente, cuente con COPROFAM para ayudar a reforzar sus demandas y luchar por sus derechos todos los días.
Para obtener más información sobre la sección transversal del Pilar 3 del Decenio de la Agricultura Familiar y los otros seis pilares, acceda: https://coprofam.org/wp-content/uploads/2019/10/Plan-de-Acci%c3%b3n.pdf
Alberto Broch, presidente de COPROFAM


