En MERCOSUR, la Agricultura Familiar marca agenda

La Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI) adelanta agenda en el marco del Mercosur en áreas como la agroecología, el acceso a la tierra, procesos de digitalización rural, una mirada propia de la sanidad e inocuidad: el reconocimiento de una forma de producción que es además una forma de vida.

Montevideo, fue sede de la XXXV Reunión Especializada de la Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur el pasado 8 de diciembre a solicitud de la Presidencia Pro témpore del bloque, en este semestre correspondiente al Brasil y preparando la transición de la conducción al Paraguay, que la ejercerá durante el primer semestre de 2022.

Autoridades gubernamentales de la región junto a representantes de organizaciones integrantes de esta Reunión Especializada, además de agencias internacionales de cooperación mantuvieron encuentros en la sede de la Presidencia uruguaya. Entre ellas se destacan el Secretario de Agricultura Familiar Campesina e Indígena de Argentina, Miguel Gómez; la Directora General del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernanda Maldonado; Martín Paredes del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Paraguay; la integrante del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) de Chile, Francisca Silva.

Integrantes de organizaciones de la agricultura familiar de siete países agrupados en la Confederación de Organizaciones de la Agricultura Familiar del Mercosur (ampliado) –COPROFAM- también participaron de las deliberaciones junto a representantes de Programa FIDA (Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola) Mercosur y el Centro Latinoamericano de Economía Humana, CLAEH.

Entre las actividades realizadas en el semestre donde Brasil condujo el bloque se destaca un taller vinculado a la Ganadería Familiar Resiliente, efectuado en Uruguay a través de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), que buscará extenderse a productores ganaderos familiares de los países mercosurianos dada su innovadora metodología de co-innovación, esto es investigación dirigida conjuntamente por academia y productores. De hecho, la REAF se plantea generar en 2022 una agenda de acciones tendientes a la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático.

Asimismo se dio cuenta de la realización del  Seminario “Aprendizajes y perspectivas sobre servicios financieros rurales para la inclusión de la Agricultura Familiar” cuyo efecto esperado es el desarrollo de políticas públicas que hagan accesible a los sistemas productivos familiares, campesinas e indígenas herramientas de financiamiento.

En lo referido a sus comisiones temáticas permanentes, como por ejemplo la referida a Agroecología, la XXXV REAF se propone generar un plan de trabajo que le permita elevar una serie de recomendaciones a los estados tanto sobre producción agroecológica, su certificación y cadenas de comercialización.

Sanidad e inocuidad con mirada de la Agricultura Familiar

Uno de los aspectos en que se avanzó en forma sensible tiene que ver con recomendar a los estados, la adaptación de sus protocolos de inocuidad y sanidad alimentaria incorporando las características de la AFCI.

La integrante del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina, SENASA Lucía González, en entrevista con el portal de COPROFAM, explicó que desde hace varios años esta idea se viene trabajando en su país y también en la REAF como parte de los trabajos en la facilitación de comercio de la Agricultura Familiar. “Hemos madurado en la región esta política diferenciada que incluye tanto la protección vegetal, la sanidad animal y la inocuidad de los alimentos”.

Lucía aclaró que “no está en discusión abordar el tema con la seriedad e importancia que significan los estatus sanitarios en la región” sino “por el contrario, es incluir más productores y productoras en los programas sanitarios que tenemos en los países, así como en las garantías de inocuidad de los alimentos que consumimos todos”. La normativa, pensada para sectores consolidados de la producción empresarial, no llega a “cumplirse integralmente” por la totalidad de la producción familiar” y para que ello suceda son necesarias políticas diferenciadas que ayuden a las unidades familiares, campesinas e indígenas para incorporar las normas y cumplirlas. “Elevando los estándares e incluyendo y no al contrario”, dijo Lucia.

Esto implica una “revisión de las normas para que estén actualizadas y contemplen todos los estratos de producción”. El cumplimiento de las normas de sanidad animal a través de vacunación, por ejemplo, “requiere estrategias diferenciadas”. La bióloga argentina remarca que tanto en el nivel de la producción primaria como en la agro industria de carácter familiar, contar con normas cumplibles ya adaptables es fundamental. “Cuando vamos al agregado de valor, nos encontramos con que muchas de las normativas están elaboradas a talla de la industria, entonces desde las tecnologías que se mencionan en la norma, hasta la escala y el volumen, va de acuerdo a la industria” y escapa del alcance de los emprendimientos familiares.

Cooperación

El encuentro montevideano de REAF se tomó unos minutos para recordar a la paraguaya Ursina Leguizamón, coordinadora alterna del Paraguay, recientemente fallecida.

En lo que hace a la cooperación internacional, que en muchos casos motoriza las acciones de la REAF y sus grupos temáticos, se celebró la renovación del acuerdo con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para dar continuidad a los trabajos de la Plataforma de Mujeres Emprendedoras Rurales y el de fortalecimiento de capacidades en inocuidad y sanidad, anteriormente descrito.

Otra área de cooperación destacada por REAF y recogida en el acta de su XXXV reunión vincula al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el sentido de trabajar el concepto de “Territorios Sustentables”, en avance en la región.